Disparo de Barrick



La Barrick Gold se lava las manos sobre el abandono en que se encuentran comunidades de Sánchez Ramírez. Al tiempo de culpar al Gobierno de no hacer las inversiones contempladas en el convenio con la empresa, reclamó a la población indagar sobre el destino que se ha dado a los recursos que aporta. Por concepto de impuesto, la minera dice que entrega cada año 414 millones de dólares.

De ese monto, el 5%, equivalente a 88 millones de pesos, debe invertirse en la provincia Sánchez Ramírez y comunidades cercanas. Pero hasta el momento, según el gerente de comunicaciones, Jorge Esteva, el Gobierno no ha invertido un solo centavo.

La empresa dice que también cumple con la reforestación y con las inversiones tecnológicas para liberar la zona de la contaminación ocasionada por la antigua Rosario Dominicana. Que la empresa se defienda culpando al Gobierno por el abandono de la provincia no deja de llamar la atención. Aunque su propósito, claro está, no sea generar conflictos.