Miami (EE.UU.).– Politólogos y académicos resaltaron este lunes que Bad Bunny acertó en su presentación del domingo en el Super Bowl al subrayar que América no es sinónimo exclusivo de Estados Unidos, una concepción que históricamente ha generado incomodidad entre los latinoamericanos.
El gesto del artista puertorriqueño fue considerado polémico debido a que en Estados Unidos el término “América” suele emplearse como abreviatura de “Estados Unidos de América”, explicó a EFE Omar Wasow, profesor asistente del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Berkeley.
“Para los ciudadanos de Estados Unidos, hay una perspectiva estrecha, que es que ‘América’ quiere decir ‘Estados Unidos de América’. Y creo que la mayoría de los estadounidenses no piensan en América Latina o América del Sur, o ni siquiera América del Norte”, argumentó Wasow.
Puedes leer: Trump critica el show de Bad Bunny: ¡uno de los peores del Super Bowl!
Un mensaje con banderas y simbolismo
Durante su espectáculo en el evento deportivo más visto del país, Bad Bunny desplegó las banderas de los países del continente americano, desde Chile hasta Canadá, y cerró su actuación al grito de “¡Dios bendiga a América!”, sosteniendo un balón de fútbol americano con la frase “Together we’re America” (“Juntos somos América”).
El gesto fue ampliamente aplaudido en Latinoamérica, aunque generó críticas de sectores conservadores en Estados Unidos.
Un “choque” geopolítico
El mensaje del artista contrasta con la postura del presidente Donald Trump, quien ha propuesto renombrar el Golfo de México como “Golfo de América” y ha revivido la Doctrina Monroe bajo la consigna “América es de los americanos”, en referencia a los estadounidenses.
El investigador puertorriqueño Cruz Bonlarron Martínez, autor del artículo “El show de Bad Bunny en el Super Bowl fue arte político en su mejor momento” en la revista Jacobin, consideró que el espectáculo provocó “un choque” con el pensamiento imperialista de parte de la sociedad estadounidense.
“Creo que es reivindicativo, especialmente por el momento geopolítico que vivimos”, opinó Bonlarron Martínez.
La exhibición de banderas extranjeras generó críticas de figuras vinculadas al movimiento MAGA (Make America Great Again), como Matt Walsh y Laura Loomer, quien incluso pidió en redes sociales una redada del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) contra los participantes del desfile.
Wasow explicó que en la política estadounidense actual los símbolos tienen un peso central. “La bandera es uno de los símbolos más venerados, particularmente en la derecha, así que tener otras banderas visibles se convierte en una competencia de símbolos”, señaló.
La “unión americana”
En contraste, líderes latinoamericanos destacaron el mensaje de integración. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó la presentación como “muy interesante” y celebró que el artista cantara en español y promoviera la unidad continental.
“Está hablando del continente americano”, expresó la mandataria mexicana en su conferencia matutina.
Para Wasow, la puesta en escena promovió de forma intencional el orgullo de una identidad panlatinoamericana. Bonlarron Martínez añadió que, aunque el artista no mencionó directamente temas migratorios, el uso de las banderas y el concepto de América como “patria grande” constituye un mensaje político claro.
“Hay un punto muy importante de política en el hecho de que usó todas las banderas de la región y pensó en América como grande, no como Trump, sino como patria grande”, concluyó.

