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Merengue en 2025: ¿El renacer de un ritmo icónico y moderno?

Merengue en 2025: ¿El renacer de un ritmo icónico y moderno?

Santo Domingo.- El merengue vivió un impactante resurgir en 2025, consolidando no solo su relevancia cultural dentro de la República Dominicana, sino revalidando su posición como ritmo tropical influyente en mercados latinoamericanos y de Estados Unidos.

Lo que muchos consideraban un género más ligado al pasado, volvió a conectarse con un público diverso, especialmente las nuevas generaciones, gracias a una combinación de presencia de clásicos, figuras legendarias y fusiones urbanas.

El pasado año muchos merengueros consagrados retomaron o elevaron su presencia en escenarios tanto locales como internacionales.

Merengueros como Juan Luis Guerra, Kinito Méndez, Ramón Orlando, Manny Cruz, Sergio Vargas, Elvis Crespo, Eddy Herrera, Josie Esteban, Wilfrido Vargas, Milly Quezada, Héctor Acosta, estuvieron entre los nombres de más presencia a nivel internacional, conectando de nuevo con jóvenes aficionados y públicos de diversos mercados en Colombia, Panamá, Puerto Rico, Estados Unidos y España.

Un caso que merece mención aparte es el impacto de José Virgilio Peña Suazo, quien logró posicionar su propuesta musical en Argentina, un mercado en que su música ha sido adaptada por los principales líderes del llamado Cuarteto.

José Virgilio Peña Suazo

La fuerza melódica y rítmica de sus composiciones llamó la atención de importantes agrupaciones cuarteteras, que grabaron y adaptaron varios de sus temas, evidenciando la versatilidad del merengue y su capacidad de diálogo con otros géneros populares.

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Este cruce cultural no sólo amplió el alcance internacional de la obra de Peña Suazo, sino que también confirmó que el merengue dominicano puede integrarse con éxito a escenas musicales distintas, conectando con nuevos públicos y fortaleciendo su proyección continental.

Entre fusiones

Otro elemento importante es el de intérpretes urbanos que comenzaron a experimentar con elementos de merengue en producciones híbridas que capturan la atención de oyentes acostumbrados a reguetón, dembow, rap o pop.

Este tipo de producción no sólo renueva la sonoridad del merengue, sino que lo presenta con un lenguaje más cercano a las “playlists” que dominan la industria musical.

Además, figuras globales fuera del merengue tradicional, desde pop hasta urbano, han incursionado en este ritmo lo cual amplía el ecosistema sonoro del merengue, como los casos de Becky G, Karol G, Alejando Sanz, entre otros.

En 2025 se observó una revaloración del merengue entre públicos jóvenes, que lo redescubrieron tanto en emisoras como en “streaming”.

Aunque ritmos como el dembow y el rap dominan ampliamente las plataformas, el merengue clásico y contemporáneo ha encontrado un espacio de preferencia, especialmente en eventos en vivo.

Proyección 2026

El resurgir de 2025 prepara un escenario prometedor para este 2026 por varias razones:
La creciente presencia en plataformas globales, por las fusiones con ritmos urbanos y tropicales está acercando al merengue a los “playlist”, lo que facilita su llegada a audiencias que consumen música por streaming y redes sociales.

Como ritmo declarado patrimonio cultural e identidad nacional dominicana, el merengue goza de respaldo social e institucional que lo impulsa más allá de modas pasajeras.

Leyendas del género y nuevos talentos que abrazan el ritmo crean un puente musical que solidifica al merengue como un género vivo, no solo nostálgico, en la escena musical contemporánea.

Con festivales y eventos internacionales aprovechando el carisma del merengue y artistas dominicanos expandiendo su alcance, en el 2026 puede consolidar su penetración en otros mercados, además de la apertura que tiene en Colombia, Panamá, Puerto Rico y Estados Unidos.

Lejos de ser un género recluido al pasado, el merengue demostró en 2025 una capacidad de reinvención y conexión con públicos amplios, desde los tradicionales hasta los más jóvenes influenciados por la música urbana.

Si esta tendencia continúa, con apoyos estatales, fusiones creativas y presencia en plataformas globales, el año 2026 se perfila como una etapa aún más exitosa para el merengue, reafirmando su vigencia y su papel como uno de los ritmos más influyentes de la música latina.