El negocio de las clínicas



Quienes por desgracia se han visto involucrados en situaciones de salud en los últimos años habrán notado lo difícil que se torna conseguir una cama para internamiento en una clínica privada. La respuesta de que “no tenemos camas disponibles”, es altamente común.

Esto nos puede llevar a la reflexión de que la gente se está enfermando más, o que las ofertas hospitalaria no han crecido proporcionalmente a la población. También podemos pensar que el internamiento de una persona se ha convertido en un buen negocio, después de la entrada en vigencia del Sistema Dominicano de Seguridad Social.

La Ley 87-01 que creó el SDSS, establece que manera clara y precisa que con la atención primaria, no se trata de acomodar a ningún sector, por lo que al igual que las demás legislaciones, su aplicación debe ser igual para todos.

En el país tenemos 7 millones 500 mil personas afiliadas al Seguro Familiar de Salud, lo que de seguro elevaría los costos de las ARS cuando se inicie el sistema, pero luego de estabilizado, todos los actores serán beneficiados, de una u otra forma.

El internamiento de pacientes es buen negocio para las clínicas

Se ha demostrado, en países donde se ha implementado de manera adecuada la atención primaria en salud, que entre el 72 y el 80% de los problemas de salud que se presentan en los pacientes, se resuelven en esa instancia.
Además es oportuno destacar que con la implementación de la atención primarias, la sociedad dominicana experimentaría un cambio drástico en las atenciones de salud, al pasar de un modelo curativo, muy costoso económica y humanamente a un modelo preventivo, donde se promueve la salud con estilos de vida saludable.

Además, el nuevo sistema debe contemplar la implementación del Expediente Médico Único (EMU), que es un sistema de referencia y contra referencia para mantener los records de los pacientes debidamente actualizado.

Estas precisiones son con el objetivo de evidenciar los sectores que se oponen y los que defienden intereses particulares por encima de los intereses de la sociedad, que al mismo tiempo incurren en violaciones a las normativas legales vigentes.