El papa León XIV bendice a los fieles al inicio de su audiencia general semanal en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el miércoles 8 de abril de 2026. (AP Foto/Gregorio Borgia)
Roma.– El papa León XIV endureció este viernes su postura contra la guerra, al afirmar que “Dios no bendice ningún conflicto” y no respalda a quienes recurren a los bombardeos, en referencia a la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán.
León habló durante una reunión de los principales obispos de la Iglesia católica caldea en Irak, una iglesia católica de rito oriental cuyos clérigos viajaron a Roma para elegir a un nuevo patriarca.
El pontífice les dijo que eran signos de esperanza en un “mundo marcado por violencias absurdas e inhumanas”, especialmente en las tierras del cristianismo primitivo que han sido profanadas “por la blasfemia de la guerra y la brutalidad de los negocios, sin consideración por la vida de las personas”.
León les dijo que ninguna causa puede justificar el derramamiento de sangre inocente, y los instó a “proclamar claramente que Dios no bendice ningún conflicto; a gritar al mundo que quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca está del lado de quien ayer empuñaba la espada y hoy lanza bombas”.
Para reforzar el mensaje, el Vaticano publicó la cita en la cuenta oficial de León @Pontifex en X.
Una vigilia especial por la paz el sábado
Los líderes han utilizado la religión para justificar sus acciones en la guerra. Funcionarios de Estados Unidos y, especialmente, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, han invocado su fe cristiana para justificar el conflicto y presentar a Estados Unidos como una nación cristiana que intenta derrotar a sus enemigos.
También te puede interesar:
Tras emitir llamados moderados a la paz y al diálogo durante las primeras semanas del conflicto, León intensificó sus críticas al gobierno de Trump desde el Domingo de Ramos, cuando dijo que Dios no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra.
Esta semana, afirmó que la amenaza del presidente Donald Trump de aniquilar la civilización iraní era “verdaderamente inaceptable” y pidió que prevalezca el diálogo.
El Vaticano está particularmente preocupado por el desbordamiento de la guerra de Israel contra Hezbollah en el Líbano, dada la difícil situación de las comunidades cristianas en el sur.
El papa presidirá el sábado una vigilia especial de oración por la paz en la Basílica de San Pedro. La vigilia se realizará antes del anuncio de conversaciones de alto nivel entre Estados Unidos e Irán, cuyo inicio está previsto para el sábado en Pakistán.
Pese al tono cada vez más crítico del papa, la Santa Sede y el gobierno de Estados Unidos parecieron ansiosos el viernes por contener las insinuaciones de un deterioro en las relaciones. Esas insinuaciones se vieron alimentadas esta semana por un reporte periodístico sobre una reunión supuestamente tensa, sostenida en enero entre el Pentágono y el embajador saliente del Vaticano en Washington, el cardenal Christophe Pierre.
La reunión del 22 de enero ocurrió mucho antes de la guerra, pero después de que León, nacido en Chicago, hubiera emitido una crítica contundente, aunque velada, a la intervención militar de Estados Unidos en un importante discurso de política exterior dirigido a diplomáticos acreditados ante la Santa Sede.
En un inusual comentario oficial sobre un reporte de prensa, el Vaticano indicó el viernes que la asistencia de Pierre a la reunión en el Pentágono formaba parte de sus “deberes habituales y brindó una oportunidad para intercambiar puntos de vista sobre asuntos de interés mutuo”. La insinuación de que la reunión fue áspera “no corresponde a la verdad de ninguna manera”, se indica en el comunicado.
La Embajada de Estados Unidos ante la Santa Sede agradeció rápidamente al Vaticano por su declaración.
Renovación espiritual para los caldeos tras escándalo
La Iglesia católica caldea representa a más de un millón de cristianos de habla aramea que provienen principalmente de Irak. Sus principales clérigos están en proceso de elegir a un patriarca para reemplazar al cardenal iraquí Louis Sako, de 76 años, quien había encabezado la iglesia desde 2013.
León anunció el 11 de marzo el retiro de Sako, el mismo día en que recibió la renuncia de un obispo caldeo radicado en Estados Unidos, el obispo Emanuel Shaleta, quien se declaró inocente un día antes de 16 cargos por delitos graves según los cuales malversó 270.000 dólares de su parroquia en California.
En sus comentarios del viernes a los obispos caldeos, León hizo varias referencias a los desafíos que han enfrentado en los últimos años.
Agradeció a Sako por sus “aportaciones significativas”, pero dijo que ahora era un momento de “renovación espiritual”, con una adhesión renovada a la fe, preservación de la tradición y observancia de la obediencia y la castidad.
Los exhortó a ser “atentos y transparentes en la administración de los bienes, sobrios, mesurados”, así como “responsables en el uso de los medios de comunicación, prudentes en las declaraciones públicas, para que cada palabra y cada comportamiento contribuya a edificar —y no a herir— la comunión eclesial y el testimonio de la Iglesia”.
