El valor de la lealtad



El término lealtad expresa un sentimiento de respeto y fidelidad hacia una persona o proyecto, es una especie de compromiso que incluye principios morales.

El término leal es un adjetivo usado para identificar a los individuos fieles en base a sus acciones o comportamiento. Es por ello, que una persona leal es aquella que se caracteriza por ser dedicada y cumplidora e inclusive cuando las circunstancias son adversas.

Lealtad es sinónimo de nobleza, rectitud, honradez, honestidad, entre otros valores morales y éticos que permiten desarrollar fuerte relaciones sociales y sólidos vínculos de confianza.

Nunca será leal saltar al agua y nadar a la orilla cuando la tormenta remenea con fuertes vientos la embarcación en la que a ritmo de merengue cruzamos la parte del océano en calma, antes de adentrarnos a las turbulentas aguas del mar Caribe.

Esto a propósito de las opiniones de rechazo a los aprestos reeleccionistas de los funcionarios peledeístas del entorno del presidente Danilo Medina, dado a conocer por los ministros Isidoro Santana y Tony Isa Conde. Ambos, desde las posiciones privilegiadas en las que fueron colocados por el mandatario se han decantado contra ese proyecto.

No es que no tengan derecho a fijar posiciones sobre un tema tan espinoso, como la reelección presidencial; claro que tienen derecho a eso y más, pero hacerlo desde una posición gubernamental es sin duda una muestra de deslealtad hacia Danilo.

Creo que lo políticamente noble hubiese sido que tanto Isidoro Santana como Tony Isa Conde anunciaran al país su renuncia de los cargos que ocupan, bajo el argumento de que no se embarcarían en otro proyecto reeleccionista de Medina.

Es como si el ordeñador que se mantiene apegado a las tetas de la vaca, de repente comienza a sentir repugnancia hacia los bovinos, pero no suelta las tetas.

Uno y otro todavía están a tiempo de salvar su reputación ante la sociedad si abandonan los cargos, pero seguir en ellos y criticar la reelección sería reforzar el criterio de desleales que se está formando la gente sobre ambos. Siempre será más honorable abandonar el barco en puerto, que en medio de la tormenta.