Desde el inicio de nuestra República hemos tenido muchos inconvenientes como nación, pues una minoría siempre ha querido imponer su criterio particular sobre la mayoría del pueblo dominicano, situación que le ha causado mucho daño a nuestra democracia e instituciones.
No podemos permitir bajo ningún concepto, pretexto, o circunstancia que una muy reducida minoría por motivos o razones particulares vuelva a querer imponerse sobre la mayoría, pues eso constituiría una vulneración de los derechos ciudadanos y por consiguiente un daño irreparable a la democracia.
Es necesario que los hombres y mujeres de bien estemos muy pendientes, pues no es justo ni es democrático que en un estado social y democrático de derecho se quiera vulnerar el sagrado derecho del pueblo dominicano de elegir a quien entienda debe dirigir los destinos del país.
Nuestra democracia ha avanzado mucho, nuestras instituciones por igual están cada día más fortalecidas, no podemos volver atrás, donde un grupo muy reducido vulneraba nuestras instituciones solo por apetencias personales de algún dirigente. Debe primar el interés de la mayoría libérrima del pueblo representada por sus legisladores quienes no pueden dejarse presionar y deben actuar según su propio criterio.
La Constitución es muy clara y establece quiénes tienen calidad para realizar las reformas que en su momento se entiendan pertinentes. La mayoría de nuestros legisladores deben de tomar la decisión correcta pues lo que decida la mayoría será también la decisión del pueblo.
Como vivimos en democracia es obligación de la minoría aceptar con humildad la decisión de la mayoría, que es es lo que constituye un verdadero estado social y democrático de derechos. Resultaría muy peligroso y en un acto antidemocrático la sublevación de la minoría sobre la mayoría.
Nuestra Carta Magna establece en su artículo 120.- Atribuciones de la Asamblea Nacional. Corresponde a la Asamblea Nacional: 1) Conocer y decidir sobre las reformas constitucionales, actuando en este caso, como Asamblea Nacional Revisora. Es muy clara y precisa, estableciendo quienes tienen la calidad y la forma correcta de su eventual reforma lo que no constituye una violación a la misma.
Esperamos que la mayoría de los legisladore, quienes por voto popular son los verdaderos representantes del pueblo dominicano, asuman su correcto rol consagrado en nuestra Constitución que así lo manda y ordena.
El pueblo votó por ustedes para que los represente, escuchen sus comunidades y actúen correctamente en la decisión que deban tomar sin dejarse presionar por la minoría.
La decisión de la mayoría es el camino a seguir para fortalecer nuestra democracia.

