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Entre el cielo y tierra

Entre el cielo y tierra

Mary Leisy Hernandez

Vestida de cholita

La Paz, Bolivia.-  A donde fueres haz lo que vieres? Depende de lo que veas. Yo, viviendo en Bolivia, me entusiasmé en vestir la típica y elegante ropa de la mujer indígena boliviana, para uno de los tantos encuentros por nuestra partida de este país que nos acoge.

Con sombrero alto, largas trenzas, pollera ancha, manta de alpaca y toda la indumentaria de la llamada mujer cholita, bailé chacarera, morenada, cueca, caporales, diablada y otros ritmos nacionales, para cerrar con broche de oro entre amigos, la linda etapa que me tocó vivir en este país suramericano.

Para mi, vestir de cholita, es una manera de rendir homenaje a estas mujeres que trabajan en la tierra, en los mercados, las calles, casas de familia…

Es reconocer el colorido que le  aportan a las calles bolivianas e identificarme con la cultura de este país andino. En la fiesta, yo no fui la sola que vestí con traje típico, también mi marido y nuestro amigo que igual partirá. Ambos compartieron con los invitados, con el tradicional poncho y otros detalles del traje andino.

Eso, junto a par de alpaquitas que caminaban entre los invitados, le dieron un toque muy especial a este encuentro en el que agradecimos y dijimos hasta luego a los amigos con los que hemos compartido en estos años en Bolivia.

Hoy, a poco de partir, recuerdo la agradable impresión que al llegar me provocaron las calles de La Paz con aquellas mujeres vestidas de pollera. En ningún país vi tanta gente vestida con trajes tradicionales.

Ellas a mi juicio, son importante elemento del paisaje paceño, muestra de la preservación de la cultura. A veces son discriminadas por algunos, sub valoradas, pero igual, en su mayoría, parecen estar cada vez más empoderadas y más orgullosas de sus orígenes y de esa costumbre que da un toque especial y colorido a la cultura boliviana. [email protected]

Por: Mary Leisy Hernandez [email protected]

El Nacional

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