Todavía a finales de año pasado el Partido Revolucionario Moderno aparecía en las investigaciones de opinión hasta con 6 puntos por encima de la Fuerza del Pueblo, pero esa correlación, en cuanto a la preferencia partidaria, ha dado un giro inesperado y las estadísticas ahora están invertidas.
En una encuesta reciente aparece de puntero el partido de Leonel Fernández con un 42 % contra un 36 % del oficialismo.
No es, sin embargo, para celebrar, porque las encuestas son el retrato de un momento determinado. Y todavía faltan dos años y tres meses para el certamen comicial de mayo de 2028.
Mis años vividos me han concedido el privilegio de observar muchos eventos electorales y recuerdo que durante todo el año 2011, Hipólito Mejía, tuvo amplia ventaja sobre Danilo Medina. Hubo firmas que otorgaban diferencia hasta de 20 puntos a favor del candidato del PRD.
Empero, faltando días para el proceso de 2012 había un empate técnico entre el PRD y el PLD, porque el proyecto presidencial del PLD había registrado un repunte espectacular e Hipólito Mejía, en la recta final, ofreció una declaración desafortunada, al decir que las “sirvientas se robaban el filete para llevárselo a sus novios”.
En visita que hice al Comando de Campaña del PRD hallé rostros entristecidos, porque se desmoronaba el trabajo de años y lo que se percibía meses antes como un triunfo inminente.
De todas maneras, los reales datos de los resultados de 2012 no los conoce nadie y posiblemente nunca se sepan, como no se conocerían tampoco los de los certámenes de 1966, 1986, 1990 y 1994.
Ahora bien: si lo que revelan las encuestas recientes no son datos para celebrar, mucho menos son para entristecer a quien favavorecen.
Estar arriba, no importa la fecha, nunca es una desventaja, aunque se trate de estadísticas que no son definitivas. Siempre el que luce preocupado es el que está abajo, inclusive en deportes como el baloncesto y béisbol.
En baloncesto cuando un equipo empieza ganándole a otro 10 a 0 es motivo suficiente para que el manager del club afectado pida un tiempo; en béisbol a un lanzador que le hacen 5 carreras en el primer inning de inmediato le quitan la bola y proceden a llamar a otro. Es que en un ejemplo y en otro se va a jugar en base a 10 puntos y cinco carreras menos.
Eso mismo pasa en política cuando faltando más de dos años se produce una diferencia de 6 puntos a favor de una organización política.
Pero no se trata de lo que digan las encuestas, que a esta fecha nunca determinan nada, se trata de lo que observamos entre la Fuerza del Pueblo y el PRM.
Mientras el primero ha estado juramentando peledeístas y perremeístas en todo el país, el segundo viene arrastrando con casos de corrupción que han estremecido al país. Y no creo que la muerte de Ramón Alburquerque le haya sumado al Gobierno ni al partido oficial.

