Articulistas

Homenaje a Ventura

Homenaje a Ventura

Manuel Fermín

Un paro cardiaco nos provocó un paro anímico al arrancarle la vida a este gran artista. El alma nacional está de luto por esta sorpresa luctuosa que ha dejado dolor en el corazón nacional.

Con la desaparición física de Ventura el 28 de julio, ha partido un verdadero cultor del merengue contemporáneo que es aquel extraído, no de la vida comarcana: del conuco, de la enramada de campo, la gallera, la montaña…, sino que por su originalidad y la grandeza en la inspiración creadora del propio Ventura, éste trabajó la frase y la expresión popular como un objeto de arte.

Pero su talento se acrecienta en la política partidarista como fundador de la Fuerza del Pueblo, que le ha honrado designando su local nacional con el nombre de él aún algunas almas derrengadas expresen inconformidad, resentimiento y su torcido juicio de razón y de palabra.

En esta organización afianza la jerarquía política, el político se convierte en objeto de respeto y la política misma en algo esperanzadora, propia de una actividad ética.

Sin embargo, es en el arte popular en donde Ventura se convierte en la “catedral de su pueblo” siendo el mejor vocero de su alma y la más viva y característica expresión del pegajoso gracejo para contar las vivencias y hasta los vicios propios de su entorno.

 Él fue un genuino intérprete del pensamiento y la psicología del barrio, del tugurio, de la inteligencia inculta o de las encumbradas clases, que genera este arte popular, sin enajenar las buenas formas y sin privilegiar las vulgaridades más soeces.

Por eso en las dos ocasiones que tuve el honor de conversar con él, le exprese que cuidara de su preeminencia  por ser un referente profesional y moral para las generaciones futuras. Definitivamente tocó el cielo con los pies en la tierra.

Por: Manuel Fermín [email protected]

El Nacional

El Nacional

La Voz de Todos