La canción lírica



El concierto La Canción Lirica Dominicana inició por los inevitables y necesarios protocolos ceremoniales, el código de vestimenta, la presencia de las personalidades, encabezadas por la Primera Dama Cándida Montilla de Medina y la cúpula de la Refinería Dominicana de Petróleo, y un Félix Jiménez (Felucho) complacido por el éxito de su convocatoria al evento cultural.

Entonces llega el momento del encuentro del público que asistió anoche al Teatro Nacional Eduardo Brito (Sala Carlos Piantini) con una de las expresiones del arte musical dominicano de mayor valor como expresión elevada de composición e interpretación, al presentar una muestra con 19 canciones de altísimo perfil estético, en las voces de cuatro notables voces del género: la Camerata de Santo Domingo, integrada por nueve instrumentistas de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), dirigida por un maestro (Manuel Tejada) entusiasmado en su conduccion y dos pianistas exquisitos y de excepción María de Fátima Geraldes y Elionai Medina.

Felucho, de fuerte personalidad pública, volvió a demostrar la claridad de sus conceptos culturales. Tiene metas definidas y gerencia adecuadamente la responsabilidad social de las empresas o instituciones a su cargo, para rescatar expresiones del arte merecedoras de mejor sitial, y en ocasiones injustamente relegadas o inmerecidamente desconocidas.

El concierto

Anna Tonna, mezzosoprano norteamericana, Beca Fulbright Scholar to Spain, mostró para abrir el concierto haciendo Cuando ya no me quieras (Ligio Vizardi y Julio Alberto Hernández), la altura interpretativa de lo que sería el evento. Una joya vocal sobre los instrumentos de la Camerata y el piano de María de Fátima.

José Heredia, tenor residente y solista del Coro de la Filarmónica de Brooklyn y quien debutaba ante el público dominicano, demostró talento iniciado cuando ganó el Primer Premio de la Competencia Internacional de Vocalización de New Jersey (2014). Es intenso y brillante. Su actuación fue la mejor carta de presentación para el país.

Otilio Castro, tenor dominicano, fue para muchos, la gran sorpresa de la noche. Altísimo su registro, con enorme dominio técnico de sus colores vocales, este joven estremeció el teatro y fue el más aplaudido. Tiene un papel fundamental en La Traviatta, que se estrena el 10 de abril en Teatro Nacional Eduardo Brito, y quienes han visto los ensayos, cuentan que tiene un papel que deberá impactar la gente que reciba el don de su voz.ura Tyrson, una princesa de la lírica, conocida, fue recibida con una ovación desde su ingreso al entablado, para llenar los espacios con una voz que ha sido regalo de dioses.
Esta artista sabe cómo crecer desde sí misma cuando tiene delante al soberano (el público), y es la primera en dEl conciertoisfrutar lo que hace.

El concierto, co-auspiciado por Banco de Reservas. fue un hecho para la historia del arte musical quisqueyano.

UN APUNTE

El concierto

El concierto La Canción Lírica Dominicana producirá la homónima colección de discos que rescata los principales intérpretes, y compositore del género: Eduardo Brito, Rafael Sánchez Cestero, Violeta Stephen, Jesús Faneite, Arístides Incháustegui, y otros.

Es concepto del el licenciado Felucho Jiménez, responsable de la Colección de la Canción Popular Dominicana (siendo Ministro de Turismo) y la edición de las antologías nacionales de Teatro, Poesía Social y Poesía Amorosa, de Bienvenida Polanco y Angela Hernández. Refidomsa además auspicia el Coro Infantil de Nizao, entre otras acciones sociales y cultures en la comunidad.