Estados Unidos.– El actor Mark Wahlberg compartió recientemente su visión sobre la fe y la crianza durante una entrevista con Us Weekly, en la que abordó cómo maneja la educación religiosa de sus hijos junto a su esposa Rhea Durham.
Wahlberg, de 54 años, se refirió al proceso espiritual de su hija Grace, de 16, quien celebró recientemente su Primera Comunión. Para el actor, este tipo de ceremonias representan un compromiso profundo dentro de la tradición católica.
“Después de ser bautizado y hacer la comunión, en realidad estás haciendo un compromiso para perseguir esta relación con Dios durante toda tu vida adulta. Es algo hermoso”, expresó.
Una fe basada en el ejemplo
Más allá de su propia devoción, el intérprete dejó claro que su enfoque como padre no consiste en imponer creencias, sino en guiar a través del ejemplo.
“Solo he intentado ser un ejemplo para mis hijos y no imponerles mi fe. Y espero que vean que realmente funciona para mí y que se acerquen a ella por su cuenta”, afirmó.
El actor ha hablado en diversas ocasiones sobre su relación con el catolicismo, destacando que forma parte esencial de su vida cotidiana.
La fe también une a la familia Wahlberg
El tema religioso también ha sido abordado por su hermano, el actor Donnie Wahlberg, quien ha destacado la importancia de la fe en proyectos televisivos en los que participa.
Según explicó, aunque no siempre se represente de manera explícita, las tradiciones y valores religiosos siguen presentes y tienen un peso significativo en las historias y personajes.
Además, Donnie no descartó la posibilidad de trabajar junto a su hermano en el futuro:
“¿Existe un mundo en el que finalmente convenza a Mark de venir a hacer un episodio? Tal vez. Depende del guion, pero todo es posible”, comentó.
Actualidad profesional
En el ámbito laboral, Mark Wahlberg participa actualmente en la película Balls Up, una producción de Amazon MGM Studios disponible en Prime Video.
El filme sigue a dos ejecutivos de marketing que, tras perder sus empleos, viajan a Brasil para asistir a la final de un Mundial de fútbol utilizando entradas previamente adquiridas.