Odebrecht asegura se alejó corrupción



La Constructora Odebrecht se alejó del vicio de la corrupción y ahora reclama el derecho a recuperarse de la mayor crisis que se ha visto envuelta la compañía en sus 73 años de fundada.

Así lo aseguró el nuevo presidente de la multinacional, Luciano Guidolin, quien precisó “Odebrecht ha cambiado. Tenemos hoy un sistema que transmite la decisión de cambio y los valores que tienen que ser practicados, conscientes que es posible actuar con una conducta ética y transparente en todos los mercados y vamos a velar porque esos procesos sean conducidos de la mejor manera. Nuestra conducta ya cambió y es innegociable”.

Naturalmente, los principios que rigen la nueva gobernanza del grupo deben ser asumidos primero por los propios empleados para que el entorno los considere fiables y prevenir, detectar y remediar riesgos que no coinciden con una actuación ética, íntegra y transparente de los miembros de la empresa, indicó.

Guidolin dijo que para apoyar esta política se han integrado miembros independientes en los consejos de administración con el fin de promover la diversidad y reforzar la transparencia y la capacidad de juicio independiente. Conseguir primero la confianza interna, entonces vendrá la confianza externa.

El nuevo presidente de Odebrecht, a través de sus representantes en República Dominicana advirtió que unos de los problemas que acecha a las organizaciones poderosas es una crisis que provoque el derrumbe moral y la autoestima de sus empleados.

Sostuvo Guidolin que otra evidencia que convierten a Odebrecht en una empresa fiable y segura para trabajar fue la designación Mark Moody-Stuart como miembro del Consejo Global y vicepresidente del Programa de las Naciones Unidas de Pacto Global, destacaba la importancia del cumplimiento del Sistema de Conformidad como factor motivador y ejemplarizante para los trabajadores del grupo.

Destacó los monitoreos y controles sobre el grupo ejercidos desde el Departamento de Justicia de EEUU y desde las autoridades brasileñas.

Recordó que la fase de introspección en la que se encuentra inmersa Odebrecht deberían pesar bastante a sus activos intangibles, aquellos que, más allá de la marca, han hecho del grupo un jugador importante en la economía brasileña y, por extensión, latinoamericana.

Su fiabilidad en la operativa laboral, su excelencia profesional y de recursos laborales y un vasto historial de reconocimientos sirven de garantía para afrontar nuevos retos. De hecho, los empleados son los primeros en ser conscientes de la situación y en reivindicar una segunda oportunidad, dijo Guidolin.