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ORTO-ESCRITURA

<P>ORTO-ESCRITURA</P>

La Universidad Autónoma de Santo Domingo vuelve a ser centro de atención. Noticia.  Se le atribuyen eventos que no son fraguados por la Academia, porque ya estamos permeados por una campaña de descrédito y nada bueno esperamos.

Olvidamos que en una institución con doscientas mil personas se expresa una heterogeneidad imposible de mirar como resultado de la institución. 

Con la alta tasa de inseguridad ciudadana, las escenas de violencia en los alrededores de la UASD, son menos que las que se presentan aún en los sectores más exclusivos, sin que a nadie se le ocurra acusar a las juntas de vecinos por tales hechos.

Los propios aparatos del estado han sido impotentes para acogotar el flagelo de la violencia

Sorprende entonces las descabezadas filaterías  que proponen como solución a determinadas debilidades de la principal Academia del país, su cierre definitivo.  Algunos, al decirlo, no pueden ocultar animosidades  que restan objetividad a sus palabras.

La Universidad Autónoma de Santo Domingo ha tenido ya dos Claustro de Reformas, y entre los cambios importantes introducidos ha sido la modificación de los reglamentos electorales para eliminar la reelección de autoridades a todos los niveles, así como eliminar las vueltas,  con la introducción de la mayoría simple en segundo escrutinio. Pero eso no es noticia.

Las buenas noticias que ocurren en la UASD no se consideran importantes, resaltando sólo aquellas que pueden empañar su imagen como centro de formación intelectual. 

Así, no fue noticia que del concurso para profesores investigadores, presentado por la Mescyt, el 75% de las becas fueron ganadas por profesores de esta academia, tampoco fue noticia que el primer concurso de emprededurismo fue ganado por estudiantes uasdianos de administración.  Los estudiantes de publicidad han ganado tres años consecutivos los primeros lugares del concurso de creatividad que promueve Sergio Forcadel.

Los laboratorios de química con nuevas tecnologías no son conocidos por muchos de los propios profesores. La inauguración de aulas climatizadas, en Ingeniería es una buena noticia que espera su reseña.

   La peatonización y el control de contaminantes, como el ruido en los recintos docentes, tampoco son conocidos ni reconocido.

Hace apenas unas semanas se invirtió en libros casi dos millones de pesos, y se recibió varios miles de volúmenes en donaciones, sin que eso pudiera llamar la atención y, por el contrario, apareció una información sobre el déficit de computadores  para el catálogo en línea, cuando en ese momento habían sido reparadas trescientas unidades y otras estaban en taller.

No todo es negro, maticemos. La UASD necesita continuar avanzando, pero para ello, la sociedad debe tomar consciencia de que somos los propietarios de ese preciado bien, donde nuestros hijos, y nosotros mismos, recibimos la formación que hoy nos ha permitido movilidad social. Muchos de los detractores que proponen la disolución de la UASD no tendrían ni esa fermentada voz, si ella no los hubiera titulado -¡oh paradoja!-  para servir  a intereses contrarios a su propia Alma Mater.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación