¡Peligro! Cuidado con dueños de calles y aceras

Ocupacion de aceras en Villa Juana. Jorge Gonzalez


SANTO DOMINGO.- Como si se tratara de un cáncer que hace metástasis en casi todas las calles de los barrios de la capital, la ocupación de aceras, calzadas y áreas verdes ha sido asumido por las autoridades oficiales como algo normal, debido a su incapacidad para dar respuesta a esta problemática.
Los peatones, incluyendo los discapacitados, envejecientes y niños en edad escolar se han acostumbrados a caminar por el poco espacio de las calzadas que los responsables de este desorden le permiten, a pesar de los riesgos que implica para su vida.
Para instalar cualquier negocio informal en la capital no es necesario disponer de un local, basta con encontrar una acera vacía o tomar un pedazo de la calle, colocar una carpa o un tarantín, y problema resuelto.
Ofrecer servicios de mecánica, herrería, reparación de electrodomésticos, equipos para la construcción u ofertar alimentos, piezas para autos, ropa usadas, madera y otros, puede hacerse en cualquier parte de la vía pública, porque tanto el Intrant como la Digesett hacen caso omiso.
En barrios como ensanche La Fe, Villa Juana, Villa Consuelo, Villa Francisca, Villas Agrícolas han experimentado una explosición de este tipo de negocios, que además de ocupar los espacios públicos, obtienen de manera fraudulenta servicios tan básico como la electricidad y el agua potable.
El problema es tan grave que se ha traslado a calles céntricas como la avenida Duarte, María Monte, Moca, Tunty Cáceres, Nicolás de Ovando, donde los vendedores instalan carpas en las vías impidiendo el libre paso de los vehículos.
Este problema podría terminar convirtiendo estos sectores en una réplica de que es hoy Villa Consuelo, una zona donde no hay cabida a la vida hogareña, ya que casi todas sus calles y aceras son centros de negocios, sin espacio para transitar.
Pero la quizás pregunta más importante sea ¿A quién corresponde directamente enfrentar la ocupación de calles y aceras?

Ocupacion de aceras en Villa Juana. Jorge Gonzalez
Para contestar pasamos a explicar lo que dice la Ley 63-17, sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, es la que da origen al Intrant (órgano rector del sistema de movilidad, transporte terrestre, tránsito y seguridad vial en el país).
Esa ley también crea la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) para ejecutar y hacer cumplir todas las disposiciones emanadas de este organismo.
Esa misma Ley en su artículo 147 expresa lo siguiente. “Queda prohibido el establecimiento de quioscos, casetas, puestos de ventas en las vías públicas y paseos. Toda persona que viole esta disposición será sancionada con el pago de un (1) salario mínimo del que impere en el sector público centralizado”.
Además en su artículo 237 la ley prohibe a los conductores estacionar o detener vehículos en las vías públicas en forma tal que se estorbe u obstruya el libre tránsito, o cuando por razones especiales se haga difícil y arriesgado el fluir del mismo, y estacionar vehículos sobre las aceras entre otras prohibiciones.

Ocupacion de aceras en el Ensanche la FE. Jorge Gonzalez
Talleres y repuestos
Son cientos los negocios de distintos tipos que operan en las aceras y calles de los principales barrios capitaleños, pero las gomeras, ventas de repuestos para vehículos y los talleres de mecánica, y desabolladora y pinturas, son los más numerosos y que más espacios públicos invaden.
Aunque el problema de la ocupación de calles aceras y áreas verdes es algo afecta la mayoría de los barrios del Gran Santo Domingo, en este reportaje solamente tocaremos algunas muestras.
Ensanche la Fe
Es uno de los sectores más importantes del Distrito Nacional, está formado en cuadrantes bien delimitado, con calles y aceras bien construidas. Un sector creado exclusivamente para viviendas, con una que otras medianas empresas, y con pocos terrenos para su expansión.
Su importante posición geográfica se debe a que limita al norte con la avenida Pedro Livio Cedeño, colindando con el Barrio de Cristo Rey; al sur con la avenida San Martín, llegando hasta el Ensanche Kennedy; al oeste con la avenida Lope de Vega, extendiéndose con el sector de Arroyo Hondo; y al este con la avenida Máximo Gómez, finalizando con el sector de Villa Juana.
Estando este barrio en el mismo centro de la capital, y colindado con algunos de los sitios antes mencionados, que se han vuelto en lugares de negocios diversos ha dado origen a que se convierta en un sitio muy solicitado para poner cualquier tipo de negocio, principalmente talleres de mecánica, venta de repuesto para vehículos y fabricación e instalación de ventana entre otros.
Todas la calles de este sector viven diariamente con doble hilera de vehículos muchos de ellos estacionados y otros a los que le realizan trabajos de mecánica o pintura. Ahora bien, todo este desorden aumenta cuando grúas llegan a traer carros o cuando vienen patanas o camiones a cargar o descargar mercancías.
Los talleres de desabolladura y pintura también operan al aire libre, casi siempre obligando a los peatones a caminar en plena calle, las cuales casi siempre solo tienen un carril disponible, ya que están ocupadas o de cualquier cosa o de una doble hilera de vehículos.

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Villa Juana
Villa Juana es un barrio que nada tiene que envidiarle a ningún otro, sobre todo cuando se habla de caos en el tránsito y la ocupación de calles y aceras. Ubicado en el corazón del Distrito Nacional y con las mismas características de otros sectores que combinan las realidades de sus habitantes, y negocios informales.
Al igual que el ensanche La Fe su importancia radica en su posición geográfica y sus barrios circundantes. Sus calles están llenas talleres y negocios de venta de repuestos para vehículos, lo cuales poco a poco han tomado todos los espacios sin dejar lugar para caminar. Transitar en vehículo por sus calles es toda una odisea por los imprevistos que se presentan.
En Villa Juana y el Ensanche la Fe, está ocurriendo lo mismo que paso en Villa Consuelo. Poco a poco los negocios se fueron apoderando de las calles y aceras. Esto origino que muchos dueños de viviendas tuvieran que venderla y salir del lugar.
Muchas de estas casas de familias se transformaron en negocios, pero sin espacios (parqueos, área de reparación y parqueos para visitantes) para operar, así que la ocupación empero aun más.
Vías más caóticas
Posiblemente la ocupación de aceras encuentra su punto más álgido en lugares como: la intercepción de las calle París con Duarte, el Mercado Nuevo de la Duarte, todas las calles de Villa Consuelo, Villa Juana, el Pequeño Haití, ensanche La Fe, y el barrio 27 de Febrero donde casi todas las calzadas son usadas para la compra y venta de todo tipo de cosas y productos.
También en las avenidas Nicolás de Ovando con Máximo Gómez, Francisco del Rosario Sánchez, Padres Castellanos (La 17) entre otros; sus calles están ocupadas por talleres que repara y fabrican de todo, y por vendedores informales que instalan además cocinas, cafeterías, frituras, entre otros.

Caso omiso

Ofrecer servicios de mecánica, herrería, reparación de electrodomésticos, equipos para la construcción u ofertar alimentos, piezas para autos, ropa usadas, madera y otros, puede hacerse en cualquier parte de la vía pública, porque tanto el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), como la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) hacen caso omiso.