Nueva York.– Los precios del petróleo cayeron con fuerza este miércoles, situándose por debajo de los 95 dólares por barril, mientras los mercados bursátiles repuntaban a nivel global, tras el giro del presidente Donald Trump al retirar su amenaza de atacar a Irán.
El S&P 500 subió 2,5% después de que Trump anunció un alto el fuego de dos semanas con Irán cuando faltaban menos de 90 minutos para la fecha límite que había impuesto para la reapertura del estrecho de Ormuz que permitiera la salida de los buques petroleros del Golfo Pérsico.
El promedio industrial Dow Jones avanzó 1.325 puntos, o un 2,8%, y el compuesto Nasdaq sumó un 2,8% como parte de una jornada en donde los mercados bursátiles europeos y asiáticos registraron ganancias incluso mayores.
Los precios de las acciones seguían por debajo del nivel que alcanzaron antes de la guerra. Y los precios del petróleo permanecen elevados debido a la amenaza de una reanudación en los combates. El alto el fuego pende de un hilo al grado que Irán volvió a cerrar el estrecho de Ormuz el miércoles en respuesta a los ataques de Israel en Líbano.
La hizo incertidumbre que parte de la euforia que impulsó a los mercados financieros se desvaneció durante la jornada, mientras los mercados financieros han mostrado una propensidad a registrar ajustes bruscos y repentinos desde el inicio de la guerra.
“Hay motivos para ser optimistas, pero todavía es demasiado pronto para saberlo, porque, como saben, al fin y al cabo, es Trump”, dijo Takashi Hiroki, estratega jefe en MONEX.
Trump ha fijado varias fechas límite para que Irán abra el estrecho de Ormuz a lo largo de la guerra, amenazando con grandes repercusiones si Irán no lo hace.
Es una situación similar a las amenazas de aranceles contra varios países que lanzó Trump hace un año. Luego de postergar su implementación en par de ocasiones, su gobierno finalmente negoció impuestos a la importación más bajos con muchas naciones, aunque seguían siendo más altos que antes asumir la presidencia por segunda ocasión. Eso llevó a algunos inversionistas a alegar que Trump “siempre se acobarda” (TACO, por las iniciales en inglés de “Trump Always Chickens Out”) si los mercados financieros muestran suficiente dolor.
“¿Es sólo ir pateando una lata por la calle, martes de TACO o la metáfora que queramos, sólo para que los ánimos vuelvan a encenderse y se reinicien los bombardeos?, preguntó Brian Jacobsen, director de estrategias económicas en Anexo Wealth Management, sobre el alto el fuego de dos semanas con Irán. “¿Quién sabe? Pero por ahora es lo suficientemente bueno como para provocar una respuesta positiva en los mercados”.
El precio del crudo estadounidense de referencia se desplomó 16,4% para cerrar en 94,41 dólares por barril, después de alcanzar casi los 91 dólares por barril a las primeras horas de la sesión.
La mezcla Brent, referencia internacional, se desplomó 13,3% hasta los 94,75 dólares por barril. Pasó brevemente los 119 dólares cuando las preocupaciones por la guerra con Irán estaban en su punto más alto, pero sigue por encima de su precio de alrededor de 70 dólares por barril antes del inicio de la guerra.
Los próximos movimientos de los precios probablemente dependerán de cuántos buques petroleros puedan salir del estrecho de Ormuz y de lo fácil que sea su paso. A pesar de las afirmaciones de la Casa Blanca sobre un repunte en la navegación por el canal, analistas independientes afirman que no han visto ningún cambio en el tráfico.
Windward, una firma de inteligencia marítima que rastrea el transporte marítimo internacional, dijo que todos los barcos que transitan el estrecho aún deben coordinar un paso seguro con las autoridades iraníes, las cuales exigen un cobro de hasta 1 dólar por barril de crudo saliente, pagados en criptomoneda. Los superpetroleros transportan hasta 3 millones de barriles de crudo.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló que el cierre del estrecho era “completamente inaceptable”. Reiteró las “expectativas y exigencias” de Trump para que se reabra el canal.
En Asia, donde los países dependen más del petróleo de Oriente Medio, el índice bursátil Kospi de Corea del Sur subió 6,9%; El Nikkei 225 de Japón ganó un 5,4%, y el Hang Seng de Hong Kong subió un 3,1%.

Los índices bursátiles europeos en niveles similares. El DAX de Alemania avanzó un 5,1 %, y el CAC 40 de Francia sumó un 4,5%.
En Wall Street, las empresas con grandes facturas de combustible recortan parte de las fuertes pérdidas sufridas por las preocupaciones de que los precios del petróleo se mantuvieran altos.
United Airlines subió un 7,9% y recortó su pérdida anual, que al comenzar el día era de un 20,1%. El operador de cruceros Carnival ganó el 11,2%.
Delta Air Lines ganó un 3,7% después de que reportó resultados por encima de las expectativas para su trimestre más reciente. El CEO Ed Bastian destacó que aún hay una sólida demanda de vuelos y la compañía ya toma medidas para compensar el aumento en los costos del combustible. Delta se convirtió el martes en la más reciente reducción en aumentar sus costos por equipaje documentado.
En total, el S&P 500 sumó 165,96 puntos hasta ubicarse en 6.782,81. El promedio industrial Dow Jones subió 1.325,46 unidades hasta cerrar en 47.909,92, y el compuesto Nasdaq avanzó 617,15 enteros y se estacionó en 22.635,00.
En el mercado de bonos, los rendimientos de los certificados del Tesoro bajaron a medida que aumentaban las esperanzas de que la caída en los precios del petróleo pueda permitir que la Reserva Federal reanude sus recortes en las tasas de interés este año.
El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años cayó un 4,29% respecto al 4,33% del martes. Un menor rendimiento en los bonos impulsa los precios de las acciones, los bonos y todo tipo de otras inversiones. También debería aliviar parte del reciente aumento en las tasas de hipotecas y otros préstamos.
Cuando los precios del petróleo se disparan debido a la guerra, algunos operadores apostaron por la posibilidad de que la Fed se viera obligada a aumentar las tasas de interés para mantener a raya la inflación.
Ahora, perciben una probabilidad de casi el 25% de que la Fed pueda reanudar sus recortes en 2026, según datos de CME Group.

