El sistema educativo público nacional colapsó. Todavía es hora de reencauzar el camino. Hay que introducir el respeto entre todos los sectores que tienen que ver con la educación, y dejar fuera los puntos que sirven de enfrentamientos.
El ministerio de Educación carece de fuerzas reales para imponer sus medidas, y muchos profesores que deberían ser sancionados, quedan impunes.
Ahora hay otro choque entre los profesores y Educación, relativo a que las puertas de las escuelas sean abiertas a las seis de la mañana. Desde hace años la burocracia profesoral se integra a los planteles a partir de las 7:30 de la mañana. Hay que buscar una solución a este problema.
Los estudiantes que tienen el servicio integrado de transporte no pueden permanecer fuera del plantel y sin supervisión, cuando llegan para comenzar la docencia. Lo ideal sería designar a un personal administrativo que se encargue de esta labor.
Se deben parar las rebatiñas entre profesores y estudiantes. No puede ser que casi en forma permanente en el sistema se notifiquen desaciertos e indelicadezas de profesores, y en otros casos, desafueros e impertinencias de los estudiantes.
Estas acciones suceden cuando se está en medio de un sistema de enseñanza que amenaza naufragar, y solo con medidas drásticas se podría salvar la situación. Los correctivos deben ser implementados de común acuerdo entre la Asociación Dominicana de Profesores y el ministerio de Educación.
Llama la atención que sea en estos momentos que Educación da parte a una resolución para evitar que los estudiantes vayan con celulares a las aulas. En las redes sociales es continuo ver violencia entre los alumnos adolescentes, ante la impotencia de los profesores.
Desde hace muchos años, en los colegios se prohibió a los estudiantes llevar los celulares a los planteles. Educación demuestra que en ocasiones no está en el proceso de avance de la enseñanza.
Poco importa que se durmieran con la aplicación de correctivos, si ahora puede establecer en forma decidida y vertical que los estudiantes dejen sus celulares fuera de las aulas. Cualquier violación debe dar con el decomiso del celular, y sólo entregárselo a los padres del alumno.
No quiere esto decir que las materias en línea sean desechadas en los planteles. Por el contrario, bajo la supervisión de los profesores, hay que establecer el uso y comprensión con las computadoras.
Lo que está mal es la utilización en forma irresponsable de los celulares, para satisfacer el morbo entre adolescentes. Diálogo urgente para salvar la educación nacional.
Por: Manuel Hernández Villeta

