El presidente de la Fuerza Nacional Progresista y vicepresidente de la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA), Pelegrín Castillo Semán, planteó la necesidad de modificar las leyes orgánicas de las Fuerzas Armadas y la Policía para garantizar ciertos derechos a los integrantes de los cuerpos castrenses y policiales, así como para vincularlos orgánicamente a una gran estrategia de seguridad alimentaria y relevo de productores.
El exlegislador anunció que prepara un anteproyecto de ley que asegurará, si el Congreso Nacional lo acoge, que todos los suboficiales y oficiales subalternos en condiciones de retiro honroso tengan el derecho a la asignación para porte y tenencia de un arma de fuego corta, hasta que sus capacidades físicas y mentales se lo permitan.
Explicó que esa asignación debe considerarse un honor y reconocimiento de las instituciones a las que han servido al terminar su carrera militar. “No puede ser una gracia a opción del comandante o director general como está previsto en la ley”, afirmó.
“Asimismo, propondremos una modificación que permita que, para fines de ascensos y especialismos, los militares que obtengan títulos y experiencias en agronomía, veterinaria, foresta, acuicultura y pesca, así como en ciertas disciplinas científicas asociadas al desarrollo de las industrias de defensa, reciban un tratamiento de preferencia”, precisó.
Agregó que, por ejemplo, las instituciones militares deben ser las pioneras en los procesos de producción y mezcla de biocombustibles, y cada campamento militar de brigada o batallón debería contar, si es posible, con huertos propios para autoconsumo.
Advierten reto de RD
El presidente de la FNP, Pelegrín Castillo, advirtió que el país enfrenta el reto del relevo de productores del campo, debido a que la mayoría de los militares provienen de las zonas rurales y son hijos de agricultores. Dijo que este paso debería ser un componente esencial para la creación de una nueva ruralidad.

