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Conflicto en pie

 

El conflicto entre el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, y la juez Miriam Germán Brito, permanece en un punto en que el desenlace es una incógnita.

En lo personal, Rodríguez ha tenido el caballeroso gesto de disculparse con la forma en que enfrentó a la jurista durante la antepenúltima evaluación del Consejo Nacional de la Magistratura.

Pero reiteró los mismos cuestionamientos que provocaron la ácida confrontación entre ambos. Germán Brito ha declarado que la disculpa personal del magistrado se puede admitir, pero de ninguna manera los cuestionamientos a su honradez ni a su conducta pública.

Así las cosas, la cuestión es saber cómo se superará un conflicto que ha impactado en la opinión pública. Si Rodríguez y Germán Brito insisten en sus posiciones, es obvio entonces que la superación del impasse está en poder del propio Consejo Nacional de la Magistratura.

Más cuando la juez sostiene que el jefe del Ministerio Público vulneró los procedimientos en los cuestionamientos. Germán Brito reconoce que no está exenta de ser cuestionada, pero que disiente de la manera en que dice fue avasallada por el procurador general de la República.

Alega además que tanto Rodríguez como el procurador adjunto Bolívar Sánchez pusieron en peligro su seguridad, la de sus hijos y la de un nieto con el caso. Si el máximo representante del Ministerio Público y la juez no concilian sus posiciones, entonces será el órgano evaluador el que tendrá que tomar la decisión correspondiente. Está claro.