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Anti-government protesters sit-in at Hong Kong airport


En Hong Kong

Desafío a Pekín

El férreo control de Pekín ha sido puesto a pruebas con las masivas protestas en Hong Kong, las que han determinado la cancelación de vuelos y un amplio despliegue militar en la ciudad y la terminal aérea. Desde las manifestaciones en Tiananmen, que saldaron con decenas de víctimas, no se ha habían registrado en China protestas tan multitudinarias contra la represión policial.

Las protestas comenzaron en rechazo al despojo de soberanía a las autoridades de Hong Kong para juzgar los delitos y violaciones que se cometan en la antigua posesión británica.

La represión de la Policía incrementó los disturbios y radicalizó a los manifestantes, que trasladaron sus movimientos al aeropuerto más importante de la ciudad.

Las autoridades chinas defendieron la intervención de la Policía al calificar de violencia extrema los supuestos ataques a comisarías y policías. Esas acciones -señalaron- constituyen un delito penal y una señal de terrorismo.

La tensión ha subido de tal manera en estos días, que no se sabe cuál puede ser el desenlace. Pekín ha dado señales de que no está dispuesto a ceder en cuanto al control estricto en Hong Hong, ni los manifestantes en ceder en sus reclamos.

Para el Gobierno chino el orden y la seguridad son sagrados, pero los residentes en Hong Kong están sedientos de más libertades y democracia. La cancelación de los vuelos en la terminal aérea refleja el elevado grado alcanzado por un conflicto inédito de las manifestaciones de Tiananmen.