¿Qué Pasa?

Teté Marella, seducida por color del Caribe

Teté Marella, seducida por color del Caribe

El fallecimiento de la pintora y escultora María Esther Marrella (Teté Marella), en su país natal, Argentina, deja una obra en la que el color y la luz del trópico, se constituyeron sus factores distintivos.


Con casi medio siglo de carrera como artista plástica, la principal característica personal de Teté Marella, era el trabajo creativo realizado en silencio, sin conflictos, ni ser objeto de los choques de criterios estéticos o egos personales, habiendo recibido en República Dominicana, país en que desarrollo su labor durante casi 30 años.


En el país cultivo las mejores relaciones con sus colegas, sus obras fueron acogidas por la crítica latinoamericana y dominicana en particular. En RD era una artista preferentemente invitada por las galerías Mesa Fine Arts, Nader y Güernica. Marella, forjó una trayectoria de 48 años en el arte, que le permitieron cosechar éxitos y vivir en plena armonía porque se daba el lujo de vivir de lo que pintaba. Era autodidacta.

Su estilo era conformado por la luz y el color caribeños, lo que la llevo a ser una figura apreciada en las salas de exposición, además de las de Santo Domingo, de Venezuela, México, Colombia y desde luego Buenos Aires y otras ciudades argentinas.
Se radica en Santo Domingo en 1973 junto a su marido el fotógrafo artístico el fotógrafo Wladimir Lerner y se regresó a su país natal en el 2016, tras el fallecimiento de su esposo.


La triste noticia


Su fallecimiento fue dado a conocer ayer por el el Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (Codap) que lamentó el fallecimiento de la pintora, al igual que la Ministra de Cultura, Carmen Heredia.

José Rafael Sosa