Articulistas Opinión

Trabajadores y Abinader

Trabajadores y Abinader

Rafael Ciprián

Por:Rafael Ciprián

La declaración pública del presidente de la República, Luis Abinader Corona, de que es necesario reformar el Sistema Dominicano de la Seguridad Social (SDSS), con su ley 87-01, y el Código de Trabajo, instituido mediante la ley 16-92, produjo los mismos efectos de una bomba atómica.

 Por una parte, los grandes emporios que vienen beneficiándose de manera abusiva con el SDSS están muy preocupados. Temen que sus desorbitantes ganancias sean puestas en peligro. Nadie debe ignorar que el SDSS fue creado para mitigar el estado de desamparo, por incapacidad del Estado y por la indolencia de muchos funcionarios, en que se encontraba el pueblo dominicano al momento de su aprobación, esto es en el 2001. Pero casi nada se ha avanzado en el sentido de la intención inicial.

 El SDSS fue asaltado por los emporios financieros y empresariales que sabemos. Ellos se apropiaron del SDSS y lo convirtieron en una fuente de rápido enriquecimiento. Poco les importó la suerte de los trabajadores y de la población en general. El dirigente comunitario y notable luchador social Matías Bosch Corcino ha gastado ríos de tintas y se le ha secado la garganta probando la iniquidad con que se ha manejado ese pseudo SDSS.

 Por la otra parte, la reforma del Código de Trabajo es un tema muy llevado y traído desde su puesta en vigencia, en el 1992.

 Los empleadores buscan la manera de modificarlo porque desean liberarse del denominado pasivo laboral, como consecuencia de los derechos adquiridos por sus trabajadores.  Esos derechos se circunscriben a las prestaciones laborales, como el preaviso y el auxilio de cesantía, y los derechos adquiridos, o sea, el salario de navidad, las vacaciones y la participación en los beneficios de la empresa.

 Muchos empresarios sueñan todas las noches con eliminar el derecho al auxilio de cesantía de los trabajadores, y se despiertan bajo pesadillas porque, como en el genial cuento corto, el más corto del mundo, de Augusto Monterroso, el derecho de los trabajadores al auxilio de cesantía todavía está ahí.

 Los trabajadores cuentan con buenos dirigentes sindicales y asesores jurídicos para defender, de las patas de los caballos y de los jinetes del Apocalipsis laboral, los derechos de los que solo tienen su tiempo y su fuerza de trabajo para venderlos como medio de vida.  El autor de esta columna está confiado en la vocación de servicio y el compromiso con la democracia  y la justicia social que ha probado tener el presidente Luis Abinader. Los trabajadores dominicanos no tienen nada que temer.

 Ya el jefe del Estado declaró que se integraría personalmente a las comisiones de trabajo para la reforma, tanto del SDSS como del Código de Trabajo. Y eso es una garantía de que el pandero estará en buenas manos.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación