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Vigencia de la  revolución mexicana

Vigencia de la  revolución mexicana

Hace más de 35 años tuve la oportunidad de leer un libro titulado, la revolución mexicana, se trataba de una edición del Manifiesto del Partido Liberal de México dado a conocer  en Los Ángeles California,la publicación estaba bajo la responsabilidad de Ricardo Flores Magón y otros revolucionarios de la época.

El libro  resultaba ser  todo un diagnostico sobre la desgracia que padecía el pueblo mexicano de entonces y en que medida seguían dándose demasiadas semejanzas entre ese ayer semi-feudal y las épocas burguesas del periodo  de la lectura de referencia.

Los mexicanos no hace mucho celebraban su Bicentenario de independencia y el Centenario de la revolución que comenta el libro de Flores Magón.

En su análisis sobre el inminente estallido revolucionario, y  exponiéndolo a 24 horas del mismo, el señor  Magón refiere que, “Esta por caer el fruto bien maduro de la revolución, el fruto amargo para todos los engreídos con una situación que produce honores, riquezas, distinciones a los que fundan sus goces en el dolor y en la esclavitud  de la humanidad  pero fruto dulce y amable para todos los que por cualquier motivo  han sentido sobre su dignidad  las pezuñas de las bestias que una noche de treinta y cuatro años  han robado, han violado, han engañado, han traicionado, ocultando sus crímenes bajo el manto de la ley, esquivando  el castigo tras la investidura oficial”

Con esas palabras se vaticinaba el nacimiento de la revolución mexicana, estableciendo cuales eran los causantes de la misma,  para agregar mas adelante la pregunta de, “Quienes le temen a la Revolución” contestando  a seguida: los mismos que la han provocado, los que con su opresión o su  explotación  sobre las masas populares han hecho que las desesperación se  apodere de las victimas de sus infamias , los que con la injusticia y la rapiña han sublevado las conciencias  y han hecho palidecer la indignación de los hombres honrados de la Tierra”.

Los lideres del Partido Liberal Mexicano estaban conciencies sobre el desenlace  del movimiento revolucionario, pero en cuanto al alcance del mismo tenían sus dudas  y no era para menos, pues en las luchas sociales y políticas no existen leyes absolutas, tales dudas se evidencias en los planteamientos de estos al indicar que, no es posible predecir hasta donde podrá llegar la obra reinvindicadora de la próxima Revolución, pero si llevamos los luchadores de buena fe el propósito de avanzar los mas posible por ese camino, si al empuñar el Winchester vamos decididos , no al encumbramiento de otro amo, sino a la reivindicación de los derechos del  proletariado, si llevamos al campo de la lucha armada el empeño de conquistar la libertad económica, que es la base de todas las libertades, (Gran realidad, NA) , que es la condición sin la cual no hay libertad alguna”. 

Los revolucionarios de México actuaban claros sobre el porque las revoluciones pueden ser frustradas en la medida en que estas se limitan a cambiar un caudillo o personaje por otro, pero actuaban conforme a la necesidad de romper el circulo vicioso de la explotación del hombre por el hombre, única vía para acabar las ambiciones y el afán de lucro a costa de los sufrimientos y las desigualdades que ella provoca.

El carácter revolucionario del acontecimiento que estallo en México hace 100 años se expresaba en forma convincente al indicarse que, Todas las revoluciones han aprovechado hasta hoy a las clases encumbradas, porque no habéis  tenido  idea clara sobre vuestros derechos  y de vuestros intereses, que com0 lo sabéis son completamente opuestos a los derechos y los intereses de las clases intelectuales y ricas. 

El interés de los ricos es que  los pobres sean pobres eternamente,  porque la pobreza de las masas es la garantía de sus riquezas. Si no hay hombres que tengan la necesidad de trabajar a otro hombre, los ricos se verán obligados  hacer alguna cosa  útil,  a producir algo de utilidad general para poder vivir; ya no tendrán entonces  esclavos a quienes explotar”.

He querido citar de manera amplia las posiciones que sostenían los revolucionarios mexicanos, porque considero que salvo algunos aspectos casi todos los  temas tratados como enfoques teóricos del momento previo a la Revolución siguen teniendo vigencia, tanto para los pueblos mexicanos, así como para todas aquellas naciones que precisan de un sacudimiento o levantamiento del circulo vicioso en el cual se encuentran.

Quienes se atreverían a decir que la injusta distribución de las riquezas no es la Madre y Maestra del estado de calamidades, enfermedades, hambre, inseguridad publica,  insalubridad, aumento de la mendicidad, incremento del número de los reos o internos, perdida de lo poco que queda de las soberanías territoriales, irrespeto familiar o  a los  mayores, en fin , estamos ante un gran crecimiento de la desesperanza.

Si a todo lo anterior se le agrega el hecho de que las clases y sectores dominantes han hecho del irrespeto hacia sus propias leyes, un  asunto cotidiano, nos encontraremos con la realidad, de que los postulados enarbolados por los  revolucionarios mexicanos se hacen mas que necesarios para ser reivindicados en nuestros días, guardando las diferencias de época y circunstancias propias de cada coyuntura en particular.

En el  caso del propio pueblo de México basta verificar la situación de inseguridad y de sobreexplotación que vive esta gran nación para comprobar lo necesario que se hace la vuelta a los anhelos de redención enarbolados hace 100 años y sobre los otros pueblos el medidor seria casi el mismo.

Por todo lo anterior creo que tenemos que estar con Ricardo Flores  Magon en sus llamados a enterrar la republica burguesa cuando dijo, “La republica burguesa ya no satisface a los hombres inteligentes y de buena fe, la república burguesa sólo satisface a los políticos, a los que quieren vivir a expensas del pueblo trabajador.

La república burguesa es un cadáver, murió desde el momento en que, al hacerse la (Declaración  de los Derechos del Hombre) todo se garantizó menos la igualdad social de los seres humanos que componen las naciones y un cadáver no tiene derecho a inficionar el ambiente, hay que enterrarlo.

El deber de los verdaderos revolucionarios es cavar una fosa y arrojar en ella a la republica burguesa”.

La revolución

El siglo XX mexicano comienza con la Revolución. Como se menciona, Díaz había convocado a elecciones para elegir a su sucesor, de las que salió victoriosa compuesta por Madero y José María Pino Suárez, del Partido Antirreeleccionista.

Sin embargo, Díaz desconoció el resultado de las votaciones. Como reacción, Madero llamó al levantamiento armado por medio del Plan de San Luis.

Al llamado se levantaron numerosos grupos de las más diversas clases sociales y elaborando las más variadas banderas sociales: en el noroeste, Álvaro Obregón encabezó la revuelta de los pequeña clase media campesina, en Chihuahua Francisco Villa huyendo de la persecución encabezaba un regimiento formado por ganaderos; en Coahuila, Venustiano Carranza representaba a los hacendados; y en el estado de Morelos, Emiliano Zapata y sus tropas de indígenas reclamaban el reparto agrario. Díaz finalmente dimitió el 24 de mayo de 1911. Salió voluntariamente del país siete días más tarde, a bordo del vapor Ypiranga, con rumbo a Francia, en donde le fue entregado el sable de Napoleón III por haberse destacado como estratega militar.

México

La fundación de México ocurre en el año de 1325, cuando los Aztecas provenientes de Aztlán (Lugar de Garzas) emigran hacia el sur de América en busca de la tierra prometida por su dios Huitzilopochtli quien les ordenó fundar una ciudad en donde encontraran un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación