El presidente Horacio Vásquez fue elegido para el período 1924 -1928, sin embargo en el 1927 quiso extender su mandato presidencial, pero independientemente de que el mandatario decidiera o no postularse nuevamente, Trujillo iba a conspirar contra cualquiera que sea un obstáculo en su propósito de alcanzar el poder, ese objetivo lo tenía acuñado entre ceja y ceja y para lograrlo iba a aplicar la máxima de Maquiavelo: el fin justifica los medios (como lo aplicó en el caso de Vásquez).
Algunos historiadores o entendido en la materia plantean que si el presidente Vásquez no se hubiese propuesto buscar un segundo mandato, el movimiento cívico del 23 de Febrero de 1930 no se produce, lo que sería poco convincente, pues alcanzar el poder, por cualquier medio, significaba para Trujillo la coronación de su conducta megalómana.
Trujillo no era visto con buenos ojos por las tropas invasoras norteamericanas, pues sus antecedentes lo delataban como un vulgar delincuente: en 1920 Trujillo es juzgado por una comisión militar encabezado por el coronel James Mc E. Huey por haber violado en una iglesia a la joven Isabel Guzmán, en otra ocasión fue sometido a la acción de la justicia militar por el capitán Omar T. Pheiffer, , quien lo calificó como un ladrón, acusándolo de estafar a los campesinos dominicanos.
De igual modo Trujillo organizó junto a sus hermanos Pipí, Petán, Aníbal, Negro, una banda de delincuentes para robarle a sus vecinos y que bautizó como “Los Pepitos” en honor a su padre, José Trujillo Valdez, a quien le llamaban Pepe, entre otras acciones delictivas.
Cuando el dictador decide ingresar por primera vez al ejército se le escuchó decir la ambiciosa frase: “voy a entrar al ejército y no me detendré hasta ser su jefe”, pero fue rechazado por su accionar social vergonzoso. Sin embargo, se la ingenió y alteró unos papeles que a los invasores les parecieron válidos y en 1918 Trujillo ingresa a la Guardia Nacional.
Trujillo, en su carrera militar incurre en una serie de acciones de fuerza lo que hace que los invasores vean en él un hombre “recto” y de mano dura, capaz de poner las cosas en el orden en que ellos quieren, esto hace, entre otras cosas, que tenga un ascenso m eteórico y llega a ser jefe del ejército.
El futuro tirano, artero, con mucho dinero, y jefe militar aprovecha esa posición y empieza a conspirar contra el presidente Vásquez. Así, en contubernio con Rafael Estrella Ureña y un hermano de éste que era jefe del ejército en Santiago producen una sangrienta acción llamada Movimiento Cívico del 23 de Febrero 1930 (golpe de Estado) que obliga al presidente Vásquez a renunciar de la presidencia de la República.
De manera, que Trujillo conspiraría contra viento y marea y frente a cualquiera que se interpusiera en su camino con tal de tomar el poder por las buenas o por las malas.
