Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader afirmó este viernes, durante su discurso de Rendición de Cuentas ante la Asamblea Nacional, que la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento del Estado de Derecho constituyen la columna vertebral de su gestión, al reiterar que en su gobierno “no existen intocables ni privilegios frente a la ley”.
“Con las reformas a la justicia penal estamos cumpliendo una promesa fundamental: construir un Estado que no tolere la impunidad. No hablamos de palabras, hablamos de hechos. Hemos tomado decisiones estructurales para que el sistema de justicia tenga la capacidad real de investigar, juzgar y sancionar con rigor a quienes violan la ley, sin privilegios ni excepciones”, expresó.
El jefe de Estado recordó que su administración dejó atrás un Código Penal del siglo XIX, el cual limitaba la capacidad del Estado para enfrentar delitos complejos que afectan la seguridad y la confianza ciudadana. Asimismo, destacó la reforma al Código Procesal Penal, orientada a eliminar trabas innecesarias, fortalecer la protección a las víctimas y evitar que el paso del tiempo se convierta en aliado de la impunidad.
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Abinader señaló que el Poder Ejecutivo también impulsó otras modificaciones normativas para consolidar el Estado de Derecho, entre ellas la actualización del régimen de compras y contrataciones públicas, cuya nueva ley entró recientemente en vigor con la promulgación de su reglamento de aplicación.
En ese contexto, resaltó la creación del Ministerio de Justicia, con el objetivo de ordenar el sistema institucional y garantizar la separación de poderes. “Con esta medida organizamos el sistema y aseguramos que el Ministerio Público pueda concentrarse plenamente en su tarea esencial: perseguir el delito”, indicó.
El mandatario fue enfático al definir la lucha contra la corrupción como el eje central de su administración. “Permítanme ser absolutamente claro: la lucha contra la corrupción no es una declaratoria más de este gobierno; es su columna vertebral, su brújula moral inamovible”, afirmó.
Agregó que, en lo personal, este compromiso tiene un profundo significado. “Sé, con dolor e indignación, que cada acto de corrupción destruye la confianza, rompe esperanzas y le roba el futuro a la gente honesta. Por eso no habrá tregua, no habrá contemplaciones y no habrá marcha atrás”.
Abinader aseguró que en su gestión no existen privilegios ante la ley. “No hay intocables, no hay protegidos, no hay excusas. Nadie está por encima de la ley”, subrayó.
Indicó que, cuando han surgido pruebas de irregularidades, incluso en instituciones sensibles como el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), la respuesta ha sido inmediata. “Los casos se remiten al Ministerio Público para que investigue y actúe. Sin interferencias, sin presiones y sin encubrimientos”, sostuvo.
El presidente afirmó que su gobierno ha fortalecido la independencia del Ministerio Público y ha respetado estrictamente la separación de poderes. “La justicia no puede ser un instrumento del poder político; debe ser un límite del poder. Una democracia solo se respeta cuando la ley alcanza incluso —y sobre todo— a quienes gobiernan”, enfatizó.
Añadió que un Estado honesto no es una opción, sino una obligación moral, la base de la confianza ciudadana y el cimiento del desarrollo sostenible.
RD mejora por quinto año consecutivo
En ese sentido, el mandatario destacó que la República Dominicana ha mejorado por quinto año consecutivo en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, al pasar de la posición 136 en 2020 a la 99 en 2025.
Asimismo, señaló el avance de 30 posiciones en el Índice de Efectividad del Gobierno del Banco Mundial; el salto del lugar 176 al 64 en el pilar de Efectividad Judicial del Índice de Libertad Económica de la Heritage Foundation; la consolidación en el puesto 58 a nivel global en ese mismo índice; y el ascenso del lugar 65 al 20 en la encuesta sobre Estabilidad Política del Foro Económico Mundial.
Ante la Asamblea Nacional, reiteró su compromiso firme contra la impunidad. “Mientras yo sea Presidente de la República, no habrá escondites, no habrá silencios cómplices y no habrá poder que esté por encima de la ley”, declaró.
En relación con casos de corrupción, como el de SeNaSa, informó que el gobierno se ha constituido en actor civil. “Los culpables no solo enfrentarán todo el peso de la ley, sino que deberán devolver hasta el último peso de lo robado. He instruido al equipo de recuperación del patrimonio público a no descansar hasta lograrlo”, afirmó.
El presidente recordó las palabras pronunciadas al asumir el mandato hace casi seis años: “No habrá impunidad para la corrupción del pasado, ni tampoco para la que se cometa en el futuro”.
Reiteró además su advertencia inicial: “El funcionario que se equivoque con el dinero del pueblo será inmediatamente destituido y puesto a disposición de la justicia”. Y agregó: “Hoy puedo decir, con la frente en alto y la coherencia intacta, que esas palabras se han cumplido”.
Finalmente, Abinader reafirmó su compromiso personal con la honestidad y la transparencia. “La honestidad no es un discurso; es una línea que no se cruza. La transparencia no es una opción; es un deber”, concluyó.
“Que nadie tenga dudas: tengo amigos, pero no cómplices. Este gobierno no retrocede, no negocia y no se rinde frente a la corrupción. Cueste lo que cueste, me cueste lo que me cueste. Ese es mi compromiso incondicional con mi país”.

