Opinión Articulistas

Al votar, lecciones útiles

Al votar, lecciones útiles

Chiqui Vicioso

1.-Brasil nos enseña la imposibilidad del Socialismo. No por la irremediable alienación de los condenados de la tierra, sino porque después de gobiernos de liquidación nacional, como el de Bolsonaro, la lucha es por una institucionalidad que permita proteger y expandir la participación popular.

2.-Es tiempo de verdadera institucionalidad, no de ruptura, para detener, caso Brasil, un retroceso de siglos, vía campañas de reconstrucción nacional donde los objetivos son: Retomar el proceso de participación popular en países sitiados por la desesperanza; recuperar el control del petróleo; retomar la defensa del patrimonio ambiental; recuperar las áreas controladas por el crimen organizado, en estrecha relación con la ultraderecha; recuperar el carácter laico de la educación pública, atacada por las fundamentalismos de todo tipo (neo’nazis, religiosos, racistas); ampliar la movilización social contra la violencia política a las organizaciones populares; recuperar los derechos de los trabajadores, en particular su seguridad social, política agresiva del capitalismo salvaje que Bolsonaro copió de Pinochet; recuperar la educación universitaria, no solo para masificar mano de obra, sino para retornar a la perspectiva de un destino común para América Latina y El Caribe, y estudiar el liderazgo de México; combatir el hambre vía el fomento de una agricultura de alimentación, no solo de exportación; reconocer y respetar el movimiento de mujeres, valladar contra el neo-facismo en Brasil y USA, e incorporar sus reivindicaciones; entender la importancia de la batalla cultural, que no se resuelve solo con Ministerios de Cultura, sino en estrecha alianza con los Ministerio de Educación, forjadores de cultura; apoyar la industria nacional, no solo como fuente de empleos, sino como contribuyente a la educación y fomación cultural de los obreros. Estudiar el modelo de la industria tabaquera en Florida y la gloriosa tradición de lectores como José Martí y la lideresa Capetillo, de Puerto Rico.

Por último, entender que el asesinato moral es uno de los recursos mas utilizados por la derecha, ultraderecha y neo-fascismo, contra los y las líderes progresistas en todos los ámbitos, algo que intentaron con Lula, encarcelándolo por tres años y medio y no pudieron lograr, y también con Chávez y Evo Morales. Los casos de periodistas encarcelados y asesinados están ampliamente documentados a nivel mundial. Una especie de Macartismo de nueva generación de la que Trump, en USA, es el mejor ejemplo.

¿Va a votar este 19 de Mayo? Pregúntese si los programas de los Partidos contendientes plantean estas reivindicaciones, y cúal es la estatura moral y practica de los candidatos (por sus hechos les conoceréis dice la Biblia); y a eso añado, y ya sé que sonará raro, la hombría, que no es más que honrar la palabra y no solo y por conveniencia.