Freddy Ginebra
Confieso que, a los 77 años, salir de la casa es siempre una victoria. No son solo los huesos, que ya se resisten, es el agotamiento de la preparación previa para la movilización. Eso sucede, en particular, con los eventos públicos, donde la multitud es siempre amenaza de un posible tropezón, una caída, o una […]
