Editorial

Buen aliento

Buen aliento

Que la letalidad por la covid haya descendido a 0.86%, el punto más bajo en la escala desde que se detectó la enfermedad en el país, es una noticia alentadora. Sea porque el efecto de las variantes sea más leve, por la resistencia que proporciona la vacunación o simplemente porque más personas hayan entendido la necesidad de utilizar las mascarillas y respetar el protocolo sanitario, la reducción de las muertes representa una victoria en la lucha contra la pandemia sanitaria.

Resulta por igual alentador el hecho de que, según el Ministerio de Salud Pública, se redujo durante dos días seguidos el número de contagiados. Tal parece que los esfuerzos desplegados contra el virus comienzan a dar resultados. En el boletín del pasado viernes se daba cuenta de 7,114 afectados y siete muertes, pero el sábado el número fue de 4,964 y el domingo de 3,988, aunque el lunes se reportaron 6,331 y  hoy 5,544.

El incremento de la demanda de camas en los hospitales plantea, sin embargo, sus interrogantes. El requerimiento de hospitalización indica que el virus ataca con más agresividad o que las víctimas son personas en condiciones vulnerables. El caso tiene que ser bien examinado para tomar las medidas que eviten un repunte en la letalidad o de los contagios. Saben las autoridades por experiencia que no pueden descuidarse con las acciones para combatir el virus.

Al aludir a los beneficios de las mascarillas, el ministro Daniel Rivera ratifica que está muy consciente de la realidad. Pero será siempre necesaria esa estricta vigilancia que en ocasiones parece perderse, sin importar que la misma gente y los establecimientos comerciales hayan adoptado más controles sanitarios para prevenir la propagación de los contagios.

Se sabe que la pandemia ha disparado el número de contagiados en muchos países y que, pese al impacto, en ningún lugar se contempla volver a los confinamientos. República Dominicana, que tiene en el turismo una de sus principales fuentes generadoras de divisas, tiene que procurar por todos los medios el descenso de la curva de muertos y contagiados como garantía a los visitantes y en beneficio de la salud y demás actividades.

En las últimas horas los vacunados con la primera dosis eran 6,967,468; con la segunda, 5,742,775, y con la tercera 1,618,069. El incremento de inoculados ha sido significativo. De mantenerse la reducción en la letalidad y los afectados de estos días, entonces podrá decirse que el país marcha por buen camino en la lucha contra la covid.

El Nacional

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