Cancino



El presidente acaba de nombrar a una directora del CONANI, que puede limitarse a más de lo mismo si se queda en la cantinela de los “valores familiares”, ya que la persona recién nombrada no tiene experiencia en los temas de la infancia y una cosa es un banco y otra la terrible realidad de la infancia en los barrios.

Todo lo que pasó en Cancino con el asesinato del niño de un año y medio por su padrastro retrata lo que venimos planteando: si no se organizan comités barriales contra el abuso doméstico e infantil no hay organismo estatal que pueda resolver los problemas de maltrato y abuso físico y sexual de los niños.

Lo primero es que la gente del barrio, y la escuela, notaban que los niños estaban mordidos y con moretones, y nadie reportó nada a ningún organismo. Lo segundo es que los vecinos escucharon los gritos desesperados del niño y a nadie se le ocurrió tocar la puerta e indagar, porque en esos problemas si hay que meterse y hasta tumbar la puerta si es necesario.

Estos crímenes cansan el alma, nos horrorizan, nos violentan, por eso una vez más voy a sugerirle a la nueva directora del CONANI, quien habló de alianzas, un programito básico:

1.-Primera alianza: Con los habitantes de los barrios para formar Comités barriales contra la violencia doméstica e infantil. En esos comités la primera recomendación es que hay que estar atentos al abuso de la infancia; la segunda es que una vez se nota el abuso cinco o diez personas del barrio deben apersonarse a la casa y hablar con los padres. Una vez se saben vigilados y monitoreados lo piensan dos veces antes de morder, arañar o golpear.

2.-Segunda alianza: Fomentar el encuentro entre la policía y el comité barrial. Para ello hay que capacitar a los policías del Destacamento más cercano a los barrios sobre qué hacer cuando el comité barrial les lleva un caso de abuso, o como intervenir. Así como hay unidades de acción rápida en el “combate de la droga” e “intercambios de disparos”, hay que tenerlas para el combate al abuso infantil. Hay que arrestar esos padres y hay que saber adónde enviar a los niños.

3.-Tercera alianza: La escuela. El profesorado tiene que estar atento a los niños maltratados y saber a quién contactar, desde el CONANI hasta la Policía. Y actuar rápido.

4.-Hay que crear hogares refugio para la niñez maltratada, en lo que se somete a los padres, o a familiares y forjar alianzas con Facultades de Psicología y Trabajo Social de universidades, para atenderlos.
Lo demás es paja y estamos hartos de irresponsabilidad social y estatal.