Trump y los fiscales
Donald Trump fulminó al fiscal de Nueva York. Se trata de otra señal en su determinación de desmantelar la estructura creada durante la gestión de su antecesor Barack Obama. En medio de la batalla legislativa contra el “obamacare”, el fiscal general Jeff Sessions ha solicitado la renuncia a 46 adjuntos nombrados en la pasada administración, para asegurar “una transferencia de poderes uniforme”.
Pero antes de que lo hicieran, Trump decapitó a Preet Bharara, quien había enfrentado la corrupción en Wall Street. Muchos fiscales habían desafiado a Trump advirtiéndole que jamás defenderán el veto a ciudadanos de seis países musulmanes para ingresar a Estados Unidos ni actuarán contra los refugiados. Aunque sea tradición que los fiscales pongan sus puestos a disposición del nuevo mandatario, la petición para que renuncien encaja con el proyecto de disolver la estructura creada por Obama.
Al asumir el poder, Obama permitió que se mantuvieran en sus puestos los fiscales designados durante la gestión anterior hasta que fueran sustituidos. Pero Trump se ha adelantado, porque es obvio que no quiere obstáculo interno en sus decisiones.

