Editorial

¿Cómo es eso?

¿Cómo es eso?

La capacidad de asombro ciudadano se coloca de nuevo en tensión con la información de que la Inspectoría General del Ministerio Público dispuso “el cierre” de la Procuraduría Especializada de Antilavado de Activos, que permanecerá “clausurada” hasta que concluyan investigaciones sobre la comisión de supuestas irregularidades.

El inspector general, Juan Medina Santos, ordenó realizar una auditoría en esa oficina para determinar si se incurrió en violación a normas administrativas en la autorización de cheques por sumas millonarias.

Lo publicado por El Nacional, sobre “el cierre” o “clausura” temporal de esa unidad de la Procuraduría General no ha sido desmentido por ninguna autoridad, por lo que sorprende que una dependencia de naturaleza litigiosa cese operaciones como si fuera para realizar una fumigación.

Ha trascendido que la Inspectoría General del Ministerio Público dispuso la suspensión de fiscales y empleados que dirigen y laboran en esa unidad, pero llama la atención que ningún otro funcionario de la Procuraduría General se haya referido a tan extraña situación, aunque la procuradora Miriam Germán Brito confirmó lo publicado por El Nacional, pero que se realiza con confidencialidad «para proteger la investigación».

Para que se tenga una idea de lo que representa esa unidad antilavado, solo hay que remitirse al operativo realizado ayer en la capital, Santiago y en el este por el Ministerio Público y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), que incluyó allanamientos, decomisos y detenciones.

En el sustento jurídico de ese operativo tuvo mucho que ver la referida dependencia, que es el órgano con autoridad para solicitar a la Superintendencia de Bancos informaciones referidas a movimientos de capitales, inversiones, depósitos o retiros de personas físicas o jurídicas objetos de investigación por lavado de dinero.

Es por eso que no se entiende lo de “cierre” o “clausura” aun sea temporal de una unidad del Ministerio Público que nunca duerme, que forma parte de un entramado internacional de monitoreo, vigilancia y control de capitales provenientes de actividades ilícitas.

Es posible que el área de Inspectoría General del Ministerio Público haya sido mal interpretada por los periodistas, pero lo cierto es que su incumbente no ha explicado claramente las razones por las que se ordena el cese de actividades en un departamento que tiene a su cargo el rastreo de activos ilícitos. Algo huele mal en Dinamarca.

El Nacional

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