César Dargam, vicepresidente del Conep, indicó que el problema fiscal dominicano es estructural, recordando que cada año el Estado estima gastar más de lo que realmente recibe, generando un déficit permanente incluso antes de cualquier crisis internacional.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), César Roberto Dargam Espaillat, afirmó que República Dominicana apenas recauda 37 centavos de cada peso potencial del Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (Itbis), debido a problemas de informalidad, contrabando, comercio ilícito e ineficiencias estructurales en el sistema tributario, situación que consideró uno de los principales desafíos fiscales del país.
Dargam, durante una entrevista en el programa televisivo El Día, sostuvo que la discusión fiscal no puede limitarse únicamente a nuevos impuestos, sino que debe enfocarse también en mejorar la eficiencia de las recaudaciones y racionalizar el gasto público.
“De cada peso que tú puedes recaudar, tú apenas estás recaudando 37 centavos al día de hoy, sin aumentar la tasa, sin ampliar la base. De cada peso que el Estado puede recaudar, está recaudando 37 centavos. Hay un componente que son gastos tributarios, pero el resto es ineficiencia, es contrabando, es comercio ilícito, es informalidad”, expresó.
El dirigente empresarial del Conep indicó que el problema fiscal dominicano es estructural, recordando que cada año el Estado estima gastar más de lo que realmente recibe, generando un déficit permanente incluso antes de cualquier crisis internacional.
En ese sentido, explicó que el Gobierno proyecta gastos anuales equivalentes al 19 % del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que los ingresos apenas rondan el 16 %, lo que es automáticamente un déficit en torno de 3 % del PIB.
“Todos los años el Estado gasta más de lo que realmente está recibiendo. Antes de que empiece el año, antes de que explote un conflicto en el Medio Oriente, ya el Estado tiene un déficit de un 3 % y hay una necesidad de recursos adicionales”, sostuvo.
Asimismo, señaló que tras la pandemia el gasto corriente del Estado ha aumentado de manera significativa, mientras se ha reducido la inversión pública o el gasto de capital, afectando el dinamismo económico y la capacidad de desarrollar obras.
“Después de la pandemia de los últimos seis años, lo que hemos visto es que ha aumentado significativamente el gasto corriente y se ha reducido significativamente el gasto de capital, la capacidad de invertir en obras y en muchas otras cosas por parte del Estado”, indicó.
Conep sobre fondo a partidos
Sobre la propuesta de reducir los fondos públicos destinados a los partidos políticos, el ejecutivo del Conep expresó que la medida debe analizarse dentro de un proceso más amplio de racionalización del gasto estatal, aunque advirtió que el tema debe manejarse con cuidado por sus implicaciones democráticas.
“Yo te enmarcaría el tema del financiamiento de los partidos políticos en el tema de la racionalización del gasto. Porque al final la democracia cuesta y eso es una realidad. Ahora bien, tenemos que ver realmente cómo en ese rompecabezas general cada una de las piezas hace sentido”, manifestó.
El vicepresidente del Conep consideró además que el país debe discutir el alto costo de la política y el nivel de gasto que requieren las campañas electorales en todos los niveles.
Prudencia empresarial
César Dargam llamó a las empresas dominicanas a proceder con cautela frente al panorama económico internacional actual, adoptar medidas preventivas para reducir impactos sobre los consumidores y preservar la estabilidad económica.
“Las empresas deben ser todavía más cautas, evaluar los inventarios, determinar nuevos proveedores, procurar compras a futuros, evaluar la variación de los precios para ver qué tanto puede asumir en el momento y no traspasarlos al consumidor, y estar en diálogo permanente con las autoridades”, expresó.
El vicepresidente del Conep añadió que el Gobierno debe mantener subsidios focalizados para los sectores más vulnerables y procurar que no se reduzca la inversión pública, al entender que eso tendría consecuencias negativas sobre el crecimiento económico y el dinamismo de la economía dominicana.
