CRÓNICA DEL PRESENTE



¡Haití, otra vez!

y III
En el último párrafo de la columna anterior, llamábamos la atención, por vigésima quinta o trigésima vez, a nuestras compañeras y compañeros peledeístas que tienen años militando en las filas de nuestro partido, que concibió, fundó, organizó y dirigió Juan Bosch, para dar término a la obra de los Fundadores de la República, que encabezaron, como arquitectos y constructores a la nación dominicana, proclamándola el 27 de febrero de 1844; llamado de atención, por las maniobras internacionales, en contra de nuestro pueblo, auspiciadas, financiadas y dirigidas, como hemos repetido, por Estados Unidos de América, Canadá y Francia. Y lo que persigue realmente el autor de esta columna es que los militantes del PLD, sin importar las funciones gubernamentales u otros cargos que ocupen en los poderes del Estado, hagan conciencia de la crisis que hemos fomentado, hace menos de treinta días.
Cuando hablamos del problema haitiano, al que nuestro gobierno encabezado por el compañero Danilo Medina Sánchez, como presidente de la República, ha prestado atención responsabilizando a las Fuerzas Armadas de tomar las medidas que considere necesarias para llevar a su mínima expresión la entrada de emigrantes de Haití a territorio nacional. En un periódico matutino dominicano se ha publicado esta información de carácter internacional: “México deporta a 93 haitianos en operativo”, cuyo texto dice: “Un total de 93 haitianos fueron deportados a su país desde México al estar en situación irregular, en un operativo en el que participaron autoridades migratorias y la nueva Guardia Nacional, informó ayer el Instituto Nacional de Migración (Inami). Todos tenían una condición de estancia irregular en México”.
Esa medida que han ejecutado las autoridades migratorias y la nueva Guardia Nacional deMéxico, la ponen en ejecución los mexicanos sin rendir cuentas a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a la basura internacional conocida con el nombre de OEA y la muy cuestionada ONU; pero medidas similares se toman en países como Chile, Brasil, Perú y otros ubicados en Centroamérica. Los únicos en el continente americano que no tenemos derecho a sacar de nuestro territorio a los haitianos, es el pueblo dominicano que se ha ganado el derecho soberano, defendiendo su propiedad en la isla de Santo Domingo, el incuestionable derecho a su independencia y al desarrollo dentro de los marcos de los derechos republicanos, con un esfuerzo valiente, viril y responsable como no lo ha hecho ningún otro país de América en sus años de vida centenarios.
Discutamos dentro de nuestro partido, en sus órganos, organismos, comisiones y comités, lo que solamente atañe a los peledeístas; sin violar los principios y reglas que han regido la vida de nuestra organización por más de 45 años. No le hagamos el juego a nuestros enemigos externos y a los que les sirven en territorio dominicano a la USAID, e influenciados por otras organizaciones internacionales. La reforma, o la erradicación de dos o tres artículos de la Constitución, no va a poner en peligro ni desviar a la República Dominicana por otro camino bajo los gobiernos del PLD. Si permitimos, por esta locura en que hemos caído, que nuestros adversarios políticos ganen las elecciones de 2020 seremos todos, unos y otros, mujeres y hombres, militantes del PLD, los únicos responsables. Tengamos siempre presente en nuestra memoria estas tres palabras que adornan el Escudo Nacional: “Dios, Patria y Libertad”.