Opinión Carta de los Lectores

Diálogo y enfrentamientos

Diálogo y enfrentamientos

Una parte  del liderazgo político-partidista rehúsa participar en un gran diálogo nacional, para hacer frente a los problemas que padecen los dominicanos.

Sin  diálogo no puede haber consenso ni soluciones. Es imposible que en solitario el gobierno pueda resolver los problemas y las crisis que sufre el país. Hay factores locales y también generados en el extranjero y que rompen aquí con gran fuerza.

Los aumentos en los precios del petróleo son originados por la guerra entre los Estados Unidos e  Israel contra Irán. A pesar de que no se pueden controlar los valores internacionales del petróleo, si es posible tener una mejor perspectiva de hacerle frente en el ámbito local.

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Desde el gobierno se fijaron en ocasiones aumentos abusivos en los derivados del petróleo, y ello cobra fuerza hoy.  Con el reajuste de la guerra, el lado oficial encuentra que son insostenible los precios de por si abultados  de la gasolina y el gasoil.

Pasa lo mismo con el alto costa de  la vida. Se dejó que comerciantes detallistas, mayorista y los supermercados aumentaran el valor de los alimentos básicos, y ahora se está casi en un callejón sin salida.

Nunca se debió de permitir que flotara el valor del mercado para los comestibles, las medicinas y los servicios. En estos momentos hay que hacer frente sin cuartel al agiotismo y  la especulación.

El transporte pública es malo y ahora exige un aumento al cual se oponen los líderes del negocio del concho. Difícil mantener la tarifa actual, por lo que debe haber una posición tajante del gobierno, para negar los aumentos en los carros y guaguas voladoras.

Junto al aumento de los  precios internacionales del petróleo, llegó la crisis generada por interminables lluvias e inundaciones. Miles han quedado damnificados, al tiempo que predios agrícolas fueron anegados.

Rechazar el diálogo no es solución, constituye un acto de prepotencia y de restarle fuerzas a soluciones de males ancestrales. Al diálogo se va  con una hoja en blanco, para llenarla en base a la discusión franca y sincera.

Cierto que en el pasado todas las gestiones de diálogo que se han iniciado no llegan a resultados concretos. Se plantean temas, para luego ser olvidados y convertirse en crisis sepultadas vivas.

Ello no debe indicar que hay que cerrar toda posibilidad en, mediante el consenso, buscar soluciones a los problemas dominicanos. Es imposible que se encuentren posibilidades de paliar males de modo individual. Todos pueden ganar mediante el diálogo y el consenso.

Manuel Hernández Villeta

El Nacional

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