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El Papa y Cuba

El Papa y Cuba

Chiqui Vicioso

Pocas veces he visto un fervor tan marcado como el de los católicos en Cuba. Aquí, en la misa de las seis, de las tantas iglesias católicas que hay en la Zona Colonial, los fieles parecen ser los mismos de siempre: mujeres muy mayores y minusválidas.  En Cuba, están atestadas y la población es heterogénea, como debe ser siempre que Dios se convierte en el refugio de las personas con tribulación.

Y con tribulación está el pueblo cubano, con todas las puertas aparentemente cerradas, porque la real intención de la política norteamericana contra Cuba es que los cubanos se enfrenten entre sí, en una guerra civil que llene al país de sangre.

¿La razón?  Todos las conocemos: “O tumban a su gobierno o los condenaremos a morirse de hambre y enfermedad”.

Así vemos a Trump felicitando las protestas y criticando a Biden, acusándole de “traicionar al pueblo cubano”, y vemos a los demócratas responderle que él no es más que un hipócrita, que “engañó al pueblo venezolano” y hoy se expresa “vía demagogos congresistas cubanos que llegan a Washington en helicóptero”.

Tanto demócratas, como republicanos, están urgiendo a Biden a intervenir militarmente a Cuba, pero este, según los más entendidos, quiere formar “una coalición internacional” (como la que nos formaron después de la invasión del 1965) para invadir la isla, donde Biden acaba de anunciar “el fin de Diaz Canel y Raúl Castro”.

Lo curioso es que Biden, segundo presidente católico de los Estados Unidos y victima permanente de Trump, quien no vaciló en apoyar dentro de la curia del Vaticano una facción contraria al Papa Francisco y de fomentar que a Biden se le negara la comunión por “apoyar la despenalización del aborto”, (aunque Trump era y es la negación encarnada de todos los principios cristianos, con su política de odio, abusos migratorios e inmoral vida privada:  tres prostitutas amantes durante el embarazo de Melania).

Lo curioso, repito, es que se incline a apoyar a Trump y no derogue las 246 medidas adicionales de bloqueo contra Cuba, que al prohibir hasta las remesas han agudizado la escasez de alimentos, medicinas y productos básicos.

Y que Biden, se haya olvidado tan pronto de la recomendación del Papa Francisco cuando asumió el poder: “Rezo porque sus decisiones estén guiadas por la preocupación en construir una sociedad caracterizada por la justicia y la libertad, junto con el respeto indefectible de los derechos y la dignidad de todas las personas especialmente los pobres, los vulnerables, y los que no tienen voz”.

“Construya una sociedad basada en el respeto a los derechos, la dignidad de cada persona y que favorezca la paz y la reconciliación”.

¡Paz!

Por: Chiqui Vicioso ([email protected])

El Nacional