Santo Domingo.-Familias residentes en el entorno de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) denunciaron que viven momentos de «alta preocupación» debido al deterioro de los servicios de recogida de basura, déficit de agua potable y la contaminación que provoca la existencia de numerosos tarantines en las calles aledañas que conforman la Zona Universitaria.
Yira Rodríguez, Lorenzo Vargas, Etzel Báez y Rosa María Jiménez, directivos de las juntas de vecinos de los residenciales existentes en la zona afirmaron que cientos de familias viven “un cuadro de abandono institucional, deterioro urbano y vulneración de derechos”.
Asimismo, vecinos de la UASD expresaron que que están preocupados por el incremento de camiones de venta de agua en medio de la escasez, así como por la posible incidencia de perforaciones o pozos vinculados a edificaciones en construcción en el entorno.
Comunitarios de distintos edificios y condominios del sector de las calles Amin Abel Hasbún, Benigno Filomeno Rojas, Doctor Piñeyro y otras vías aseguraron que la situación que los ha obligado a comprar en camiones con agua, un recurso que ya pagan a través de la facturación formal del servicio.
A la escasez de agua se suma un entorno cada vez más degradado, caracterizado por la acumulación de basura, la ocupación de aceras por buhoneros y la imposibilidad de que los peatones transiten con seguridad, viéndose obligados a caminar por las calles en medio del tránsito vehicular.
“Estamos pagando por un servicio que no recibimos y, al mismo tiempo, nos vemos forzados a comprar agua para poder vivir. Eso no solo es abusivo; es indignante”, expresaron residentes de la zona.
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Los denunciantes sostienen que han formulado reclamaciones en múltiples ocasiones sin que hasta el momento la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) ni las autoridades municipales hayan ofrecido una respuesta clara, sostenida y verificable frente a la situación.

Advirtieron que la crisis afecta de forma directa la vida cotidiana de familias, envejecientes, estudiantes y trabajadores que residen en una de las áreas más emblemáticas y transitadas del Distrito Nacional, donde convergen viviendas, centros académicos, servicios de salud y una intensa dinámica urbana.
“No se trata solo de que falte agua. Se trata de una comunidad atrapada entre la basura, el desorden y el silencio oficial. Las aceras están tomadas, el peatón debe lanzarse a la calle y las autoridades actúan como si aquí no estuviera pasando nada”, denunciaron moradores consultados.
Los residentes en el entono de la UASD también manifestaron preocupación por el incremento de camiones de venta de agua en medio de la escasez, así como por la posible incidencia de perforaciones o pozos vinculados a edificaciones en construcción en el entorno. Aclararon que corresponde a las autoridades determinar técnicamente las causas, pero reclamaron una investigación seria, transparente e inmediata que permita esclarecer lo que está ocurriendo.
“La comunidad merece respuestas, no evasivas. El agua es un derecho esencial, no un privilegio ni una mercancía que el ciudadano tenga que pagar dos veces”, subrayaron representantes comunitarios.
En ese sentido, exigieron a la CAASD, al Ayuntamiento del Distrito Nacional y a las instancias correspondientes una intervención urgente que incluya el restablecimiento efectivo del servicio, una explicación pública sobre las causas de la crisis, un cronograma de solución, la limpieza sostenida del sector y la recuperación de las aceras para garantizar la seguridad peatonal.
Los comunitarios advirtieron que la Zona Universitaria no puede seguir sometida a un proceso de deterioro progresivo en medio de la indiferencia oficial, y afirmaron que continuarán elevando su voz hasta obtener respuestas concretas y soluciones reales.

