Editorial

¿Gobierno de consenso?

¿Gobierno de consenso?

Ariel Henry, a quien el presidente Jovenel Moïse había nombrado primer ministro cuatro días antes de ser asesinado, asumió ayer la jefatura del Gobierno de Haití y de inmediato anunció la composición de su gabinete en el que figuran varios funcionarios del anterior régimen, incluido su  antecesor, Claude Joseph, quien  retorna  al puesto de canciller.

El nuevo primer ministro, definido como moderado y conciliador, asume el liderazgo en el difícil trayecto de transición de una nación cuyo presidente fue ejecutado  por militares  colombianos, policías y civiles haitianos contratados por  empresarios y políticos de ese país y radicados en la Florida.

La comunidad internacional ejerció debida presión para motivar la dimisión de  Claude Joseph, quien  al producirse el magnicidio se proclamó primer ministro, pese a que  días antes un decreto presidencial lo había relevado del cargo, lo que hizo posible que Henry pudiese conformar un gabinete con tinte de unidad política.

En efecto, se designaron personalidades de  la oposición, como  el exsenador Dieuseul Simon Desras, del partido Fanmi Lavalas, del expresidente Jean Bertrand Aristide, que asumirá la cartera de Planificación, y de la sociedad civil, como la periodista Jean Emmanuel Jacquet, ministra de Cultura y Comunicación.

Para  despejar dudas sobre su posición ante  el asesinato del presidente Moïse, Henry exigió castigo ejemplar para los responsables, al señalar que  todos los sospechosos de ser autores materiales o intelectuales deben ser identificados y llevados a la justicia.

Dirigentes empresariales, académicos y líderes del clero participan del proyecto de consenso que encabezaría el nuevo primer ministro  haitiano que tendría la misión de  promover la condición de gobernabilidad  necesaria para  convocar a elecciones presidenciales, legislativas y municipales en el menor tiempo posible.

 El destino político de Haití en lo inmediato está atado a las investigaciones que realizan la policía haitiana, el FBI, y agentes colombianos enviados por el presidente Iván Duque, que como dijo el nuevo mandatario,  deben identificar a los culpables.

Tal parece que ha surtido efecto la exhortación del Gobierno dominicano a la comunidad internacional para que promueva un ejercicio dialogante en Haití que allane el camino hacia la celebración de elecciones limpias, concurridas y competitivas. Al menos así parece.

El Nacional

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