En los últimos años los productores de café han tenido que lidiar con problemas que, según ellos, les han ocasionado pérdidas por más de 18 mil millones de pesos. Citan la roya, la supuesta falta de atención del Gobierno y, para más, sus conflictos con el Ministerio de Agricultura.
Para colmo de males ahora están ante otro problema, si es verdad, como han denunciado, que han sido excluidos o su presencia reducida a la mínima expresión en el proyecto que crea el Instituto Dominicano del Café (Indocafé). No puede crearse ninguna entidad pública que deje fuera a los principales protagonistas del proceso de producción.
El Congreso, por más cámara de resonancia que sea del Ejecutivo, tiene que escuchar, antes de sancionar, los alegatos de los productores que el miércoles se concentraron alrededor de la sede para protestar contra el proyecto. Si no se hizo, la pieza debe consensuarse entre todos los sectores que inciden en la producción de la aromática bebida.

