Hay que evitar por todos los medios que, como en el pasado, la escogencia de los miembros de la Junta Central Electoral (JCE) se convierta en una manzana de la discordia entre importantes segmentos de la sociedad dominicana, porque de ser así veremos los partidos políticos como carroñas esperando, esperando la crisis para alimentarse con los puestos.
La coyuntura política que vive el país es completamente diferente al pasado, por más reciente que éste sea, ahora la gente con mascarilla o sin ella protesta, se hace sentir en las calles, a través de las redes sociales y los medios de comunicación no comprometidos.
Por eso todas las entidades de la sociedad que aspiran a que tengamos un país cada día más institucionalizado deben mantenerse vigilante y denunciar cualquier asomo de la dirigencia política de meter la cuchara en el Senado de la República al momento de seleccionar a los miembros del órgano encargado de organizar las elecciones del 2024.
Ha sido mucha la energía social que ha gastado el país cuando los principales actores del sistema político no han logrado ponerse de acuerdo en la elección de una JCE, pero ahora los senadores tienen la opinión pública a su favor, en el sentido de que los escogidos no deben ser, ni haber tenido militancia política partidista.
Eso se puede lograr en el país sin muchos esfuerzos, además de que la Ley 15-19 no establece que todos deben ser abogados; solamente el presidente del organismo y su suplente. Los demás miembros pueden ser profesionales de áreas afines a la administración e informática.
De modo que no es necesario que los senadores se enfoquen en las apetencias de más de 200 abogados, sino que también piensen en personas sin banderías políticas, pero con la fuerza moral suficiente que no deje espacio para los cuestionamientos.
Es bueno recordar que esa misma ley establece queentre los miembros de la JCE no puede haber vínculo conyugal, de parentesco o afinidad entre sí, hasta el tercer grado inclusive, ni con los candidatos a presidencia y vicepresidencia de la República, hasta el primer grado.
Por: José Antonio Torres
Josetorres60@hotmail.com

