Actualidad Reportajes

La necesidad roba la infancia a niños que trabajan en mercado

La necesidad roba la infancia a niños que trabajan en mercado

Niños descargando camión de galleta y panes y en los alrededores del Mercado Nuevo de la avenida Duarte.

Santo Domingo.– Estudiar o jugar no es una prioridad para centenares de niños que trabajan entre siete y 10 horas diaria en las distintas áreas del Mercado de Nuevo de la avenida Duarte, ofertando productos agrícolas a los clientes que acuden a comprar al lugar, con el único argumento de que son pobres y deben trabajar para ayudar a su familia.

Allí, cientos de niños de diferentes edades, junto a sus padres o algún familiar, día tras día llegan de madrugada para ganarse la vida con mucho esfuerzo.

Entre gritos, bullas y palabras descompuestas se encuentra R. Villalona, nombre ficticio de un niño de 13 años, que vende vegetales en un pequeño puesto junto al de su madre.

Puesto de vegetales de Randy Villar un niño de 13 años
Puesto de vegetales de R. Villalona, en la puerta principal del Mercado Nuevo

En la entrada principal de este centro de abastos, calizos y con una energía incomparable, se encuentra Villalona desde las 5:00 de la mañana ofreciendo sus productos a todos los que entran o salen del mercado, lo que lo obligar a pasar todo el día en este lugar sin poder asistir a la escuela.

Su madre Ivelises V. tiene 7 hijos más, de los cuales 3 son menores aparte de R. Villalona, y a todos a los lleva al trabaja en el mercado.

«Para que estén solos en la casa, mejor que estén trabajando aquí conmigo. Ellos no van a la escuela porque cuando los fui a inscribir me pusieron a coger mucha lucha y con el ajetreo de aquí, yo no tengo mucho tiempo para estar dando viajes para el centro educativo y por eso este año se quedaron fuera», dijo.

En un informe titulado «Trabajo infantil: estimaciones mundiales 2020, tendencias y el camino a seguir», publicado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), señala que los avances para erradicar el trabajo infantil se han estancado por primera vez desde hace 20 años.

Según este estudio, la cantidad de niños de 5 a 17 años que realizan un trabajo peligroso ha aumentado de 6,5 millones desde 2016, hasta alcanzar 79 millones.

Niños lavando los carrito de cargar los huacales en el Mercado Nuevo
Niños lavando los carrito de cargar los huacales en el Mercado Nuevo

La Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar-MICS 2014), realizada por Unicef y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estima que  más 160 millones los niños, niñas y adolescentes entre 5 y 17 años son víctimas de trabajo infantil o explotación laboral temprana en todo el mundo.

En base al Enhogar-MICS 2014, que es el estudio más reciente realizado por estas instituciones en conjunto, la Unicef en República Dominicana ha expresado que debido a las consecuencias de la pandemia del Coronavirus se estima que nueve millones de niños más sufran de explotación infantil.

Por su parte, Rosa Elcarte López, representante de Unicef en el país, estima que el trabajo infantil merma la educación de los niños, restringe sus derechos y sus oportunidades en el futuro, y da lugar a «círculos viciosos intergeneracionales de pobreza”.

En mercado Nuevo de la Duarte  se pueden ver menores de edad realizando todo tipo de trabajos inadecuados para su edad, en horas que deberían estar descansando, estudiando o jugando.

Como es el caso de Emiliano Reyes, otro nombre ficticio de un niño  de 12 años, que narra cómo cada día se levanta desde las 4:00 de la madrugada para acompañar a su tío a trabajar vendiendo limones y naranjas agrias, con la finalidad de ayudar a su madre.

Captura 2

Con una mirada triste, el adolescente, oriundo de Villa Mella, cuenta su travesía para trasladarse a diario al mercado Nuevo de la Duarte en Villas Agrícolas.

 Este muchacho, nos cuentas que al terminar su trabajo, regresa a su casa donde comienza a prepararse para ir a la escuela en tanda vespertina.

En este ámbito psicólogo, Reynaldo Peguero, dice que los niños que tiene una jornada laboral antes o después de ir a la escuela no tiene un buen rendimiento en la misma.

 “Los niños que son sometidos al trabajo infantil reducen su promedio de calificaciones y afectan las actitudes de aprendizaje y el comportamiento escolar”, aseguró Reynoso.

DSC 6713
Adolescentes vendiendo plátanos y mabí, alrededores del Mercado Nuevo

Estos chicos al igual que muchos otros menores son víctimas de los graves problemas que afectan a la niñez de la zona del mercado y de otros puntos del país, como son la deserción escolar y la falta de oportunidades.

Más del 90% de los negocios que hay en esta central de abastos son informales y en muchos de ellos hay niños trabajando, especialmente en los puestos de vendedores operados por haitianos, de acuerdo a comerciantes.

A pesar de que el trabajo infantil está penalizado en el Código del Trabajo en su artículo 245, el cual prohíbe el trabajo de menores de catorce años; este flagelo se ha convertido en uno de los delitos más comunes del país, y ocurre todos los días a la vista de las autoridades, las cuales se hacen de la vista gorda.

Te puede interesar leer: Limpiavidrios azote que vuelve a los semáforos

María Ramos

María Ramos