Linfedema Causas, prevención, diagnóstico oportuno y tratamiento



El linfedema o edema linfático es causado por una acumulación anormal de líquidos, proteínas y residuos celulares (linfa) en los tejidos debajo de la piel. Ocurre cuando hay una interrupción en el sistema linfático por la obstrucción, destrucción o ausencia de los ganglios linfáticos de una región, que puede afectar tanto miembros superiores como inferiores, la cara y el cuello.

Miembros superiores

Se estima que de un 6% al 70% desarrollará linfedema a lo largo de su vida por causa de tratamiento del cáncer.
El 23% de estos en los primeros 6 meses y si ha sido tratado con radioterapia el 41 %.

El tiempo de aparición del linfedema es variable, pudiendo ser de semanas, meses o años.

Síntomas

Es importante señalar que la aparición del edema es gradual y sutil. Nunca es repentina.

• Dolor, hormigueo, molestia o temperatura elevada en las zonas de la mano, el brazo, el tórax, la mama o la axila.
• Sensación de hinchazón o pesadez en la mano, el brazo, el tórax, la mama o la axila.

• Rigidez o menos flexibilidad cerca de las articulaciones, como el hombro, la mano o la muñeca.
• Sensación de dolor intenso o fulgurante, o pinchazos de dolor.
• Hinchazón o inflamación leve en el brazo, la mano, el tórax o la mama, con un hundimiento temporal en la piel cuando la presionas con el dedo (eso se denomina “edema con fóvea”).
• Dificultad para ver las venas o los tendones de la mano, nudillos menos pronunciados o piel arrugada con aspecto más joven o liso.

• Cuando la ropa le queda más apretada de un lado que de otro.
• El sostén se siente más ajustado, no te queda igual que antes o te deja una hendidura en la piel.
• El tamaño de los dos lados de la espalda es diferente (asimétrico).
• Cuando las prendas (relojes. anillos, etc.) le quedan ajustadas.

Estadios

Estadio I: Se caracteriza por una acumulación de líquido que cede totalmente con la elevación de la extremidad.
Estadio II: La elevación de la extremidad rara vez reduce totalmente la hinchazón de los tejidos. Hacia el final de esta etapa, progresa la fibrosis, la piel se hace más gruesa y la fóvea es leve o sin fóvea.

Estadio III: Se caracteriza por elefantiasis linfostática. La piel aparece gruesa con depósitos de grasa y cambios tróficos. Puede haber exudación vesicular y marcada alteración funcional.

Prevención

Va dirigida en varios aspectos:

– Educación es de suma importancia, que cada paciente conozca previo a su proceso quirúrgico y terapéutico sobre el linfedema. Una evaluación pre y post quirúrgica.
– Cuidados de la piel.
– Control de peso y alimentación balanceada.
– Evitar el aumento del flujo sanguíneo en el brazo vulnerable:
– No masaje
– No calor
– Medicamentos para mejorar la circulación.
– Prevenir los procesos infecciosos de la piel, evitando una puerta de entrada por bacterias a través de heridas y laceraciones por pinchazos, picaduras, quemaduras, sustancia abrasivas.

– Evitar cargar peso por encima de 10 libras de manera brusca.
– Uso de elasto-compresión, manga de tejido circular de 18 a 23 mmHg
– Esta se usa 2 a 4 horas diarias.
– Cuando va a realizar ejercicios.
– Cuando va a realizar tareas domésticas.
– Cuando vaya a viajar en avión.
– Seguimiento periódico durante el primer año.

Tratamiento

Es tratado con la terapia descongestiva compleja (TDC) que consiste en una serie de medidas que se caracterizan por ser coadyuvantes y no deben aplicarse de manera aislada. Aplicadas por personal calificado.
La TDC no es una cura pero ayuda a controlar los síntomas.

Cuatro componentes

1. Vendajes y prendas de compresión: es un paso esencial y quizás el más importante. Los objetivos del vendaje son incrementar la absorción de linfa de los tejidos, disminuir el flujo del sistema venoso y aumentar su retorno.
2. Cuidados de la piel y consejos.

3. Ejercicios: potenciar la musculatura implicada y estimular el drenaje linfático de la zona afecta.
4. Drenaje linfático manual (DLM) El objetivo del drenaje es la reabsorción del linfedema y la activación de la circulación linfática superficial.

Tiene dos fases

Una primera fase de tratamiento intensivo, de reducción, durante el cual recibe tratamiento diario o interdiario durante varias semanas.

Objetivo: Reducir el volumen y consistencia.

Una segunda fase de mantenimiento, de contención en la cual se emplaza a la paciente a aprender el autotratamiento y los autocuidados necesarios que llevará a cabo de aquí en adelante: auto DLM, portar prendas de presoterapia y continuar con los ejercicios aprendidos.

Objetivo: Mantener lo que se redujo en la 1era. fase.

EL DATO

Dra. Lilliam
E. Soto
Fisiatra gerente del Centro de Rehabilitación Oncológica, INCART

 

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