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Medio Ambiente y el CATIE realizan taller en Montecristi

Medio Ambiente y el CATIE realizan taller en Montecristi

Montecristi. – El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a través del Viceministerio de Recursos Costeros y Marinos, realizó el taller sobre diagnóstico y vulnerabilidad de los ecosistemas marinos y costeros, la identificación de los impulsores de impactos y las medidas de adaptación basadas en ecosistemas, relacionadas con las actividades socio económicas y los ecosistemas de manglar, para dar cumplimiento a uno de los compromisos asumidos dentro del proyecto “Manglares para el Desarrollo – Asegurando los Medios de Vida y la Resiliencia Climática en el Caribe” que se implementa en Montecristi, con la asistencia técnica del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), con una donación del Fondo Caribeño de Biodiversidad (FCB).

Comunitarios, funcionarios y representantes de organizaciones de Montecristi recibieron con beneplácito los encuentros que se desarrollaron en el marco del proyecto Manglares para el Desarrollo.

Con una metodología de mapeo participativo, se llevaron a cabo tres talleres para identificar vulnerabilidades de los manglares, los impulsores de la degradación y las medidas y estrategias de los distintos sectores productivos y comunidades para fortalecer su capacidad adaptativa, y a la vez, conocer de todos los participantes, cómo la restauración de estos ecosistemas podrá tener un impacto positivo en la sostenibilidad ambiental y en sus medios de vida.

En los eventos realizados en la ciudad de San Fernando de Montecristi, participaron 49 personas (35 hombres y 14 mujeres) de distintas comunidades locales, representantes de más de cinco instituciones gubernamentales, tales como: Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ministerio de Turismo, la Dirección General de Desarrollo Fronterizo (DGDF), la Dirección General de Ganadería, el Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA), el Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (IDIAF); así como miembros de las asociaciones de arroceros, bananeros, ganaderos, salineros, cangrejeros, pescadores, apicultores, asociaciones turísticas, tour operadores, el Clúster Turístico de la provincia y el Grupo Ecológico Montecristi (Gremont).

Los participantes construyeron mapas bajo una metodología participativa, combinando su conocimiento y experiencias para generar y sistematizar información valiosa que integra sus distintas perspectivas y necesidades.

A lo largo de los talleres, los participantes se organizaron en siete grupos de trabajo, cuatro de ellos se enfocaron en los distintos medios de vida, específicamente: ganadería caprina, vacuna y ovina; agricultura (arroz y musáceas como plátanos y guineos) y apicultura; dos grupos trabajaron con recursos costeros y marinos (refiriéndose a: pescadores, cangrejeros y salineros) y un grupo con las acciones turísticas, todos enfocados en los manglares, humedales y los bosques ribereños.

Este mapeo participativo forma parte del diagnóstico base para identificar y validar información esencial para definir estrategias de manejo y gobernanza que den sostenibilidad a las acciones del proyecto Manglares para el Desarrollo.

En los grupos se identificaron paisajes que son homogéneos en las actividades productivas y luego procedieron a realizar una caracterización de cada uno de esos paisajes, su capacidad de respuesta al clima y satisfacción de necesidades básicas, además de ver qué impacto tiene el clima sobre estos medios de vida. Se definieron áreas donde se vienen degradando o perdiendo los manglares y bosques ribereños, ecosistemas clave para el bienestar de la población y para la adaptación de sus actividades productivas.

Para estas zonas, se identificaron oportunidades y desafíos para su restauración en diferentes puntos clave a lo largo de una franja costera de aproximadamente 10 kilómetros de ancho, desde el borde noreste de la Bahía de Icaco (al este del Parque Nacional Morro) hasta la zona sur oeste del Parque Nacional Estero Balsa, y en una amplia zona que combina diferentes actividades agrícolas y pecuarias aledañas a estas áreas.

Los participantes señalaron las relaciones entre sistemas productivos y naturales, se identificaron los impactos negativos y las medidas de adaptación, con el fin de planificar propuestas de manejo y medidas de adaptación basadas en ecosistemas, que reduzcan los riesgos climáticos, mejoren los medios de vida locales y contribuyan a fortalecer la resiliencia social, ecológica y económica en los paisajes productivos costeros y marinos en Montecristi.

Funcionarios de gobierno y actores sociales de la provincia de Montecristi reconocieron la importancia que implica la restauración de manglares y bosques ribereños, y cómo esta acción aportará en fortalecer las actividades que realizan las comunidades productivas para ganarse la vida y para adaptarse al cambio climático.

Las sesiones de trabajo se realizaron como resultado de la colaboración entre representantes del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), AgroFrontera y ORC Consultores, organizaciones involucradas en la ejecución del proyecto.

El Nacional

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