El director del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) dijo ayer que el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) no informó a tiempo sobre la cantidad de precipitaciones que podrían caer durante la madrugada del miércoles que provocaron severas inundaciones en zonas del Distrito Nacional, provincia Santo Domingo y otras zonas.
Repentinas e intensas lluvias han afectado en varias ocasiones al Gran Santo Domingo con saldo de personas fallecidas por ahogamiento o en accidentes, desbordamientos de ríos y cañadas, destrozos de viviendas, ajuares, vehículos y virtual colapso del tránsito.
En la mayoría de los casos, los organismos de auxilio y socorro han sido sorprendidos por la ocurrencia de esos eventos, sin tiempo para aplicar protocolo de prevención o para asistir oportunamente a centenares de familias damnificadas o en situación de peligro.
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El director del COE, Juan Manuel Méndez, alegó que no fue notificado a tiempo por el Indomet, que dirige la ingeniera Gloria Ceballos, sobre la inminencia de las intensas lluvias que afectarían gran parte del territorio nacional, a pesar de que en boletines meteorológicos se advirtió en torno a la incidencia de una vaguada sobre el litoral caribeño.
En noviembre de 2022, en marzo de 2024 y septiembre de 2025 se produjeron aguaceros intensos similares a lo acaecidos durante la madrugada del miércoles, con saldo de inundaciones, daños significativos y colapso del sistema de transporte, todos los cuales fueron abordados de manera retroactiva por las autoridades.
Esta vez, el general Méndez afirmó que emitir una alerta roja luego de ocurrido un fenómeno atmosférico sería una decisión incorrecta que atentaría contra la credibilidad del sistema nacional de emergencia, aunque no acudir a tiempo en auxilio de la población provoca también una crisis de reputación.
Es posible que el Indomet no informara con antelación la predicción sobre el acumulado de agua que caería sobre el Gran Santo Domingo, con lo cual se estimaría el riesgo de inundaciones o crecidas, pero en algún dato se sostiene la declaratoria de alerta amarilla o verde decretada por el COE en 18 provincias.
En ningún modo puede justificarse falta de presteza o forma de negligencia en el abordaje de episodios que, aunque repentinos, se prolongaron por casi ocho horas, más aun cuando ya el país dispone de tres sistemas de radares meteorológicos. Es tiempo de que se precisen las razones por las cuales instituciones relacionadas con el sistema nacional de emergencias andan cada cual por su lado.

