Editorial Opinión

Pérdida

Pérdida

Monseñor Agripino Núñez Collado, quien falleció el sábado a los 88 años de edad, desempeñó como mediador un rol extraordinario en el proceso de consolidación del sistema democrático. Muchas de las crisis y conflictos en el orden político, social y hasta laboral se aplacaron o conciliaron gracias a esa intervención que no solo el liderazgo político y empresarial le reconoce, sino los más diversos sectores.

Ante intereses encontrados la mediación requiere de condiciones especiales. No siempre prima la conformidad con los resultados.

En momentos de convulsión, que pusieron al país al borde de crisis de impredecibles consecuencias, como la crisis electoral de 1994, Núñez Collado supo emplearse a fondo para propiciar un pacto de tanta trascendencia como el que estableció la reforma electoral para garantizar la expresión del voto y creó el Consejo Nacional de la Magistratura para otorgar independencia al sistema judicial, entre otros grandes aportes.

El significativo papel de mediador, que en 2005 se institucionalizó con su designación como presidente del Consejo Económico Social (CES) como centro de debate de la problemática nacional, Núñez Collado lo compartió con la rectoría de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucamaima). Es precisamente bajo su gestión que la academia se convierte en uno de los más prestigiosos centros de estudios superiores del país.

En sus memorias “Ahora que puedo hablar”, que publicó después de cesar en 2020 como presidente del CES, se recogen su trayectoria y sus grandes contribuciones en la aprobación de la Estrategia Nacional de Desarrollo, que consigna los pactos educativo, eléctrico y fiscal; la implementación del Régimen Contributivo del Seguro Familiar de Salud y en la reforma constitucional de 2010. Por todos sus aportes la muerte de Núñez Collado es una gran pérdida para el país.

Ese gran ciudadano que acaba de marcharse había nacido el 9 de noviembre de 1933 en Sabana Iglesia, Santiago. Se ordenó sacerdote en Zamora, España, y tenía una licenciatura en Filosofía en la Universidad de Santo Domingo, y en Teología y Derecho Canónico en la Universidad de Salamanca.

También curso una maestría en Administración en la Universidad de Puerto Rico. Esos estudios lo describen como una persona preocupada por el conocimiento.

No como para que se hable de deuda, pero el país ha demostrado con sus sentidas condolencias que está agradecido de la valiosa contribución de Núñez Collado a la tranquilidad y el desarrollo a través de las misiones que cumplió con encomiable responsabilidad.

El Nacional

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