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Plumas de identidad y la verdad

Plumas de identidad y la verdad

En su 40 aniversario, la empresa Logomarca ha trascendido el simple festejo comercial para consolidar un legado de gratitud hacia el pensamiento y la palabra, al otorgar el Premio Pluma a la Excelencia, la organización no solo reconoce trayectorias individuales, sino que reafirma el compromiso del sector privado con la elevación cultural y ética de la República Dominicana.

Los galardonados de esta edición: Roberto Cassá: Su pluma es el escalpelo que disecciona nuestra historia para darnos identidad. Como historiador y director del Archivo General de la Nación, ha rescatado el pasado del olvido, permitiéndonos entender quiénes somos para decidir quiénes queremos ser; Rafael Peralta Romero: Maestro de las letras y guardián de nuestra lengua.

Su labor en la Academia Dominicana de la Lengua y su vasta obra narrativa son un testimonio de que la palabra, cuando se usa con maestría y respeto, es la herramienta más poderosa para la cohesión cultural. Edith Febles: Referente de un periodismo que no negocia con la verdad.

Su pluma (y su voz) representa la vigilancia ciudadana, la búsqueda incansable de la transparencia y la valentía de cuestionar el poder en beneficio del bien común.

Logomarca, tras cuatro décadas de éxito en el mercado, decide que su mayor celebración sea el reconocimiento al mérito intelectual. En un mundo donde lo efímero y lo superficial suelen ganar la batalla de la atención, que el sector empresarial detenga su marcha para aplaudir la excelencia académica y periodística es una señal de madurez democrática.

«Reconocer a quienes piensan y comunican es, en esencia, proteger la libertad y el conocimiento de una nación».

Este 40 aniversario no solo marca el éxito de una marca, sino la consolidación de una visión: la de una empresa que entiende que su crecimiento es inseparable del desarrollo intelectual de su pueblo. Al premiar a Cassá, Peralta Romero y Febles, Logomarca nos recuerda que las plumas más finas no son aquellas que escriben con oro, sino aquellas que escriben con ética, rigor y amor por la patria.