Presos cursan carreras universitarias



Más de 50 personas se benefician en la actualidad del Programa de Virtual de Educación a Distancia que aplica una universidad en las cárceles de Rafey Hombre, Rafey Mujer, en Santiago; el Centro de Corrección y Rehabilitación de El Pinito, La Vega y recintos penitenciarios de Mao y Puerto Plata.

Estos cursan en la Universidad Abierta para Adultos (UAPA) las carreras de Derecho, Metodología de la Investigación, Matemática, Estadística, Administración de Empresas, Economía. El 91 por ciento son hombres y el resto mujeres.

La carrera con mayor matrícula es Derecho, con un 80 por ciento y le siguen Administración de Empresas, con un 12 por ciento.

Psicología tiene un 5 por ciento de inscritos y las demás, 3 por ciento.

Características

El programa, que convirtió a República Dominicana en el tercer país de América Latina que implementa este modelo, abrió las aulas universitarias a personas con condenas de entre 5 y 30 años de prisión.
Fue elaborado por la licenciada de Madgalena Cruz, vicerrectora de Postgrado e Innovación de la UAPA, luego de conocer modelos similares en otras naciones, entre las que se destaca España.

Fue presentado a la Procuraduría General de la República en el 2009, después de 3 años de investigación de campo en las cárceles nacionales, que comprobaron su factibilidad.

Sin embargo, no fue hasta el 2011 que las autoridades judiciales autorizaron su implementación, posterior a un acuerdo con el rector de la UAPA, doctor Ángel Hernández.

La academia dispone de un portal educativo que funciona en una plataforma Web propia, a la cual tienen acceso los alumnos, que son minuciosamente monitoreados por la Procuraduría General.

“En la UAPA partimos del hecho de que las personas que están privados de su libertad también tienen derecho a formarse y alcanzar una profesión que le permita convertirse en individuos útiles para el país”, manifestó Cruz.

Cada asignatura cuenta con un sistema de medios que facilita y estimula el aprendizaje de los participantes, con libros básicos, guías de estudios, tutores y los materiales multimedios.

Graduados

En el 2014, Rafael Apolinar Mieses se graduó de abogado y se convirtió en la primera persona en obtener un título universitario estando recluido en una cárcel del país, purgando una pena de 20 años de prisión.
Otros 10 internos lograron esa hazaña gracias al programa virtual de educación a distancia que, desde el 2011, implementa la UAPA, en los centros carcelarios.

Además de Mieses, en las cárceles de Santiago, La Vega y Puerto Plata, se han puesto la toga y el birrete los internos Joseph Vladimir Rojas, José Raúl Ulloa, Richard Dionisio Jiménez y Miguel Manuel Nicasio.
También, Yimi Aldry Guzmán y Felipe Orlando de Jesús, en las carreras de Derecho y Administración de Empresas.

Joseph Vladimir Rojas y José Raúl Ulloa, quienes se graduaron de Derecho y Administración de Empresas, respetivamente, cumplieron sus penas y fueron puestos en libertad.
Exigencias
Para entrar al programa, además de ser bachilleres, los internos deben exhibir buena conducta en los centros penitenciarios, estar condenados a más de cinco años y recibir de sus familias apoyo moral y económico.

En julio de 2013, las autoridades de la Procuraduría General de la República resaltaron el éxito del programa al exhibir las notas de entre 85 y 90 puntos obtenida por un grupo de beneficiarios del proyecto.
En esa oportunidad, sobresalieron Pablo Antonio Martínez, Joseph Wladimir Rojas, Juan José Rosario, José Raúl Ulloa, Richard Dionisio Jiménez, Leoncio Rafael Rodríguez y José Alberto De la Rosa.

Además, Samuel Valentín Batista, Christian Andrés Germosén, Robinson Alberto Bautista, Felipe Orlando Vargas, Oscuar de Jesús Mercado, y Rafael Apolinar Mieses Pantaleón.

El 60 por ciento los alumnos son de clase media baja, el 28 por ciento pertenece a la media y 22 por ciento a la alta.

El 65 por ciento provienen de la zona urbana y el 35 de la rural.

Acto de amor
La licenciada Cruz define como un acto de amor y de compromiso social la formación académica de los internos, porque les da la oportunidad de salir, luego de pulgar sus condenas y regresar a sus hogares con una nueva visión de la sociedad y de sus compromisos para con ésta.

La iniciativa concuerda con los principios filosóficos de la UAPA y su concepción de que la educación superior debe estar al alcance de todos, sin importar raza, etnia y condición social “Estamos trabajando para que los internos alcancen sus máximas capacidades psico-fisico-afectivas y congnitivas para que puedan reinsertarse en su contexto social de manera productiva”, manifestó.

“Estamos implementando una modalidad educativa novedosa que responde a su condición de privación de libertad”, dijo.