Previsión



Por más insignificante que sea la proyección, no es para que países como República Dominicana ignoren la desaceleración en las perspectivas del crecimiento en la economía mundial y de la región que pronosticó el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el presente y el próximo año.

Aunque la pérdida para este 2019 sea de apenas dos décimas, al menos según el escenario actual, lo prudente es mantener la misma precaución observada hasta hoy.

No precisamente con el mejor de los entornos la economía dominicana cerró 2018 con un crecimiento de un 7%, el más alto en América Latina. Pero si con el incremento en lugar de avanzarse se retrocedió en la disminución de las desigualdades sociales, las perspectivas son más desalentadoras con un panorama como el proyectado, además de una perspectiva de crecimiento para este año de solo un 5%. El FMI ha pronosticado que en este 2019 la economía de la región crecerá un 2%, y un 2.5 en 2020; en ambos casos dos décimas menos de lo previsto hace sólo tres meses.

Aquí en 2018 se instalaron 21 nuevas empresas de zonas francas, pero con el cauto pronóstico del FMI las perspectivas tanto para ese sector, la industria turística y el envío de remesas son más inciertas. Se ha proyectado que la economía mundial aumentará sólo un 3,5%, que podría ser menos dependiendo del arreglo de Gran Bretaña y la Unión Europea sobre el Brexit y del alcance de la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

El FMI reconoce que los nubarrones no anticipan una catástrofe, pero espera que “los bancos centrales tomen nota del nuevo escenario de riesgos y suavicen la normalización de sus políticas monetarias y, con ello, las subidas de los tipos de interés”. Se trata simplemente de una manera de adelantarse a los acontecimientos en estos tiempos de tensiones comerciales que de alguna manera inciden, por sus estrechos vínculos, en los mercados financieros.

En sus previsiones el FMI incluye la incertidumbre que rodea la agenda de Brasil y México, el cierre del Gobierno de Estados Unidos y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y Sudeste Asiático. Todavía las sombras puedan ser pasajeras, como ha resultado en muchas otras ocasiones, las autoridades dominicanas tienen que mantenerse alerta.

Si bien la precaución ha dado óptimos resultados en la estabilidad de la macroeconomía, en torno a la previsión del FMI se cuenta con otro elemento de presión, que es el incremento de la amortización e intereses por concepto de un endeudamiento que se teme pueda provocar una crisis fiscal.