Prohibición de Gagá constituye violación a derechos culturales



La Fundación Cultural Cofradía alertó sobre la intención de autoridades gubernamentales y municipales de San Pedro de Macorís de censurar la celebración de Gagá en comunidades de esta provincia, lo que constituye una violación a la libertad de credo, expresión y circulación protegida por la Constitución, así como a su artículo 64 sobre derechos culturales.

“El Día Internacional contra la Discriminación Racial sorprende a República Dominicana en una situación de deterioro de sus derechos culturales fundamentales” expresó el sociólogo y cantautor Roldán Mármol, presidente de la fundación.

Afirmó que esta crítica realidad está caracterizada por amplias acciones de grupos parciales, comunicadores y políticas gubernamentales que incentivan el racismo, el odio, la xenofobia y la negación de las raíces africanas y los componentes negros que forman parte esencial de las culturas populares a nivel nacional.

Señaló que dicha discriminación socio-cultural se expresó además en el Desfile Nacional de Carnaval del pasado domingo 4 de marzo, en el cual se les prohibió participar a los grupos de Gagá y a los Guloyas de San Pedro de Macorís, como era tradición año tras año.

“Lo más preocupante es que esta prohibición se extendió al mismo carnaval local de San Pedro de Macorís, donde ambas tradiciones fueron excluidas, a pesar de ser las dos manifestaciones más representativas y de mayor trascendencia de la cultura popular en esa provincia”. Recordó que Los Guloyas fueron declarados “Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad” por la Unesco.

“El Gagá y Los Guloyas forman parte integral de la diversidad cultural dominicana y por ello merecen respeto y un trato digno por parte de las autoridades, quienes no están facultadas para prohibir las tradiciones sino para brindar seguridad a las mismas”, enfatizó.

Según la Constitución Dominicana el Estado debe garantizar la libertad de credo, expresión y circulación. La Carta Magna especifica además en su artículo 64 sobre los Derechos Culturales que “toda persona tiene derecho a participar y actuar con libertad y sin censura en la vida cultural de la Nación” y que el Estado promoverá y estimulará “las diversas manifestaciones y expresiones artísticas y populares de la cultura dominicana”.

Los organizadores, tocadores y bailadores de Gagá de San Pedro de Macorís y La Romana, son “Portadores de Tradiciones”, como bien lo establece la Unesco, y por tanto los ministerios de Cultura e Interior y Policía, así como las alcaldías municipales, deben brindarle la protección, seguridad y facilidades que les permitan cumplir con sus promesas y tradiciones musicales y danzarias, según lo establece la Constitución y los convenios internacionales sobre la pluralidad y diversidad cultural.

“Entendemos que todavía hay tiempo para que las autoridades reflexionen, se abran al diálogo y reorienten sus políticas en base a los derechos culturales claramente definidos en la Constitución Dominicana”, sostuvo.

Cultura

A través de un comunicado el Ministerio de Cultura negó los planes de prohibir alguna manifestación cultural, al asegurar que una decisión de tal naturaleza no se corresponde con su misión, que es la de promover y proteger la cultura.

Con relación al conflicto originado en San Pedro de Macorís, que envuelve a grupos de Gagá y Guloya, señala que de acuerdo con las informaciones expuestas en los medios, se trata de una decisión de las autoridades locales sobre la cual el Ministerio de Cultura no ha sido consultado ni apoderado.
“Es preciso establecer”, indica la declaración, “que por principios, el Ministerio de Cultura y sus autoridades no censuran, ni prohíben, ni coartan ninguna expresión o creación artística o cultural de ninguna persona o grupo de personas”.

El ministro, a través del comunicado, recuerda que la Constitución de la República del 2016 establece en su artículo 64 que: “Toda persona tiene derecho a participar y actuar en libertad y sin censura en la vida cultural de la Nación, al pleno acceso y disfrute de los bienes y servicios culturales, de los avances científicos y de la producción artística y literaria”.

Nuestras actuaciones, agrega, se ajustan estrictamente a esos principios constitucionales, que por igual otras instituciones, públicas y privadas deben de respetar y hacer respetar”.