Hoy que enfrentamos el dilema medioambiental de agua y recursos naturales o metales, hay que definir con claridad qué queremos.
Aún la base geológica de la nación es relevante, pero esa riqueza está atrapada en un órgano superrelevante en donde brotan las más importantes fuentes de agua dulce, fauna y flora, lagos artificiales, aguadas, etc.; pero, además, nuestro espacio físico de isla compartida de apenas 48 mil kms² no nos debería calificar de país minero cuando los verdaderos calificados van desde 700 mil hasta 17 millones de kms².
Si no actuamos sobre este criterio la decisión sobre El Romero no obedece a una rectitud de conciencia, e incluso otorgar licencias de exploración en la Septentrional lo confirma. Lo veremos con más claridad cuando se reforme la ley minera y el Gobierno no ejerza el derecho de defender los intereses de los dominicanos con lealtad. Previendo el futuro. Al Gobierno le falta recorrer un espacio que es tiempo clave para allegar total credibilidad.
Si no lo logra, el impacto podría exacerbar otros irredentismos que terminarían perjudicándonos justo cuando iríamos a las elecciones del 2028. Seguir actuando paliativamente huyéndole a las tomas de decisiones constantemente nos obliga a preguntarnos: ?habrá que esperar al espacio más estresante de todos?: ¡cuando comienza la etapa regresiva del periodo presidencial!. Es decir, cuando esté obligado a presentar resultados lo más satisfactorios para tratar de mantener al partido oficial en el poder. ?Lo logrará?. ?O vendrá la reacción política y social que tratará de mostrar cuán improvisada es la Administración del Estado?. ?Bordearía el pánico de no poder atender estos reclamos otorgando así veracidad a la presunción y presagio de que no saben gobernar?.
Hasta ahora lo obtenido ha sido posible porque discursos, promesas y principios, todo, ha quedado reducido a una palabra: el interés del presidente de la República basado en una suerte de lógica reductora de Congreso y partido para aprobar sus deseos. Estas conclusiones nos resultan extremadamente preocupantes. Pero el verdadero desafío será revertirlas.

