Carta de los Lectores

Renace justicia RD

Renace justicia RD

Carta de los lectores

Como admirador de lo justo, hoy me declaro satisfecho del renaciente cambio que está experimentando la justicia en esta nación. Hay muchos temas de la justicia pendientes de solución y/o mejoría, pero me basta el giro tangible que viene dando para poner en agonía de muerte la compra/ venta de las acciones judiciales por plata, por relaciones o por orden de jefes y dueños recién pasados, de aquel putrefacto poder del Estado que deshonraba a los hombres y mujeres serios que cohabitaban en ese desorden institucional.

El cambio se justifica por sí solo, y se prueba por los presos preventivos que hay en las cárceles por corrupción, y más de 25, también preventivos con hasta 18 meses, por supuesto vínculo con el narcotráfico y lavado de activos.

 Solo bastaría imaginarse que esos grupos, bandas, redes y/o asociaciones de malhechores hubieran continuado en el mando por cuatro u ocho años más, pariendo nuevas ramificaciones en el poder mafioso repletas de dinero mal habido, y peor aún, con un presidente que nunca soñó perder las elecciones de 2020, y por demás poseía dotes para declararse gobernante vitalicio. Como la justicia está cambiando, está dando confianza a la ciudadanía.

Las pruebas están ahí, los grandes palos, como suelen decir los periodistas, palos legales y grandes, enchapados de justicia, sin privilegiar funcionarios ni rangos militares ni policiales.

 Palo, como el que dio el tercer tribunal colegiado del Distrito Nacional compuesto por las juezas Arlin Ventura, Milagros Ramírez y Leticia Martínez, al sentenciar a 30 años de reclusión a los tres desalmados que planearon y ejecutaron el cruel y soberbio ataque con Plomerito contra Yocairi Amarante Rodríguez, dejándole lesión de por vida en su cuerpo y en su emoción. Un tragidrama que toda la sociedad condena con indignación y repugnancia, por la premeditación y los efectos del criminal atentado contra Yocairi.

 Con ley en manos, la desfigurada mujer presente y las pruebas a la vista, cualquier juez hijo o padre de una mujer, hubiera dictado igual sentencia que la que dieron esas tres magistradas, en cumplimiento con la ley y de una justicia ejemplarizante que aleje a los machos de esta rudeza. Gracias a la cabeza del MP, a los jueces/as que con sus sentencias estimulan el renacer de una justicia justa que rescata el honor de ese poder del Estado.

Marchemos todos con la Justicia hasta que apresen a los culpables que hay sueltos y liberen a los inocentes que hay presos.

Por: Lic. Santiago Martínez

El Nacional

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